La “pelazón” y los apagones golpean las ventas de pescado en San Cristóbal (VIDEO)

 

 

 

La falta de poder adquisitivo y la crisis que se vive en el Táchira en las últimas horas con los cortes eléctricos, están ocasionando una reducción en las ventas de pescado, producto que se consume por tradición en Semana Santa.

Anggy Polanco / Corresponsalía lapatilla.com

Omar Villamizar, propietario de una venta de pescado del Mercado Pequeños Comerciantes de San Cristóbal, expuso que están padeciendo por los cortes eléctricos, porque al momento en que la luz se va, no pueden pasar tarjetas por los puntos de ventas.

Además, la inestabilidad del fluido eléctrico ocasiona que el pescado pierda la cadena del frío y tiende a descomponerse, señaló Villamizar. “Tenemos comerciantes que se les ha dañado mercancía por los apagones, los cuales son largos y prolongados”, añadió.

 

 

Indicó que las ventas están caídas, pese a que han tenido la supervisión de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos de Venezuela (Sundee) y el Instituto Socialista de la Pesca y Acuicultura (Insopesca), quienes han vigilado la documentación y los precios, pero no hay suficientes compradores, por lo que estiman una disminución de las ventas en un 60%.

“Gracias a Dios llegó la luz y podemos comprar el pescado con punto de venta en bolívares, pero alcanza para un kilito nada más, para un solo día. Lo comeremos el viernes santo”, expresó Teofan Ángulo, mientras preguntaba precios.

Los consumidores consultados expusieron que el pescado que compren tendrán que consumirlo de una vez para evitar que se les dañe, pues con los altos precios de esta proteína en la región, no pueden darse el lujo de perderlo.

 

 

En la entidad andina el pescado que más se consume es el de río, en vista de que aquellas especies que provienen del mar llegan a altos costos, debido al traslado desde el oriente del país.

Por el momento, en los mercados regionales debidamente constituidos están manejando los precios de la Sundee. Sin embargo, los precios que se manejan en la región son ajustados a los gastos derivados por la movilización del rubro.

Un kilo de cachama cuesta 15.000 pesos colombianos (4.05 dólares), bagre rallado a 1.5000 pesos (4.05 dólares), curvina a 15.000 pesos colombianos y bagre de mar a 25.000 pesos (6.75 dólares).