Japón congela los activos de 398 rusos más, entre ellos las hijas de Putin

Una mujer con su hijo caminan en búsqueda de comida en el lugar donde se asentó un campamento de soldados rusos, hoy, en una autopista de Kiev (Ucrania). EFE/ Miguel Gutiérrez

 

Japón anunció este martes la imposición de nuevas sanciones a Rusia por su invasión a Ucrania, que incluye la congelación de activos a 398 personas más, entre ellas las hijas del presidente Vladímir Putin y la esposa e hija del canciller Serguéi Lavrov.

“Para evitar que la situación escale más y llegar a un alto el fuego que ponga fin a la invasión lo antes posible, en necesario adoptar sanciones severas”, dijo hoy el portavoz gubernamental japonés, Hirokazu Matsuno, en una rueda de prensa.

Japón se suma así a los países que han ampliado sus sanciones contra Moscú a medida que trascienden la información e imágenes del aparente asesinato de civiles en los territorios que hasta hace unas semanas estaban ocupados por tropas rusas.

“Se están revelando actos atroces e inhumanos no sólo en Bucha, sino también en muchos otros sitios. La matanza de civiles inocentes viola la ley internacional y es un crimen de guerra”, dijo Matsuno.

Japón añade a 398 ciudadanos rusos a su lista de individuos cuyos activos ha congelado, que conforman ya 499 personas, encabezadas por el presidente Putin. Sus hijas, Ekaterina Tíjonova y Maria Vorontsova, pasan a forman parte de ella, al igual que la esposa de Lavrov, Maria Lavrova, y su hija Ekaterina.

La mayoría de individuos incorporados a la lista están vinculados a la Duma (la cámara baja del Parlamento ruso) y al ejército.

Tokio ha decidido también adoptar sanciones adicionales sobre 28 empresas y organizaciones rusas, entre ellas los bancos Sberbank y Alfa Bank. Un total de 47 entidades se ven afectadas hasta ahora.

Desde el inicio del conflicto, Japón ha venido imponiendo sanciones a ciudadanos rusos y bielorrusos, incluido el presidente Alexandr Lukashenko, así como a entidades de diversa índole.

Las medidas punitivas afectan también a las exportaciones con potencial uso bélico o de lujo, entre otros; a sus importaciones rusas de ciertos productos e incluso a las criptomonedas. EFE