Ansiedad laboral: los “estragos” del Covid-19 tras dos años de pandemia

 

El hombre en su constante movimiento por cumplir con las tareas diarias del día a día ha tenido que enfrentarse a una situación que se viene suscitando desde que el humano tiene uso de razón. Estas respuestas de forma fisiológica ante la presencia de una “amenaza” que puede generar un bloqueo mental como emocional ha generado el interés y la relevancia entre la población.

Por Lismar Hernandez y Douglas Valle/ LaPatilla.com

Con la llegada de la pandemia, esa afectación emocional se ha hecho más frecuente entre los individuos, tras el fuerte confinamiento implementado por los diferentes gobiernos para frenar la creciente ola de contagios a nivel mundial. Un virus que llegó para cambiar el día a día de los seres humanos y despertar en algunos casos un monstruo que parecía no existir, la ansiedad.

En este sentido, al revisar las cifras de la Organización Mundial de la Salud podemos observar que en el primer año de la pandemia de Covid-19, la prevalencia mundial de ansiedad y depresión aumentó en un 25%. Asimismo, el director general de la OMS, Tedros Adhanom enfatizó que “la información que tenemos ahora sobre el impacto de la Covid-19 en la salud mental del mundo es solo la punta del iceberg”, e instó “a todos los países para que presten más atención a la salud mental”.

Ahora bien, la cifra de los venezolanos afectados por la ansiedad durante el confinamiento no parece estar muy clara, debido a la falta de información oficial. Sin embargo la ONG, Amnistía Internacional realizó un reportaje, titulado “Salud mental en Venezuela: un peso invisible sobre los hombros” en el que los porcentajes que puede arrojar luces a la relación de la salud mental y el impacto que la EHC y el Covid-19 ha tenido en la ciudadanía, es ofrecido por la Encuesta Nacional Condiciones de Vida (Encovi), presentada por la Universidad Católica Andrés Bello, la cual revela que la pobreza de ingresos arropa a 94,5% de la población y la pobreza extrema a 76,6%.

Asimismo, argumentan bajo las declaraciones del psicólogo social, Ignacio Murga que el deterioro de la salud mental está totalmente relacionado con el deterioro de las condiciones de vida.

De estrés a la ansiedad

 

Alguna vez has pasado por estrés, sin embargo, es complejo identificar la etapa y bajo cuales condiciones la presentamos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el estrés como “el resultado del desequilibrio entre las exigencias y presiones a las que se enfrenta el individuo, por un lado, y sus conocimientos y capacidades, por otro”.

Partiendo del estrés que es el problema de salud mayor se subdivide la ansiedad, en ese sentido el psiquiatra, Jesús Américo Reyes, define la ansiedad como “la más común y universal de las emociones. Es sinónimo de congoja, preocupación, desasosiego ante acontecimientos futuros o situaciones de incertidumbre. Es la anticipación temerosa de peligro inminente acompañada de un sentimiento intenso y no placentero o de síntomas físicos”.

“Cualquier persona es susceptible de padecer una enfermedad mental. Y eso es lo que asusta. La genética influye, sí, pero no es exclusiva o determinante, e importa mucho más el entorno en el que nos desenvolvemos” así lo explicó Marisol Ramírez, presidenta de Psicólogos Sin Fronteras de Venezuela.

 

El trabajo desde casa

 

El avance de la tecnología había permitido la cercanía en muchos ámbitos de la vida social e incluso laboral, sin embargo, fue con la llegada de la pandemia que propició los trabajos desde casa, ampliando la ventaja de muchas personas de generar ingresos desde el hogar. Una ventaja que se ha convertido tras dos años de la llegada del Covid-19 en un “problema” para la salud mental.

Y es que, “la pandemia trajo consigo cambios en la forma de ejercer el rol laboral” así expresó la psicóloga Maribel Castro (@creceryavanzar) al equipo de La Patilla, agregando que efectivamente el trabajo se trasladó a la casa y con ello la distancia, “ya no logras interactuar más allá de tu hogar, no logras compartir ideas, pensamientos, creencias, resolver situaciones de conflictos, de ser tomados en cuenta, tener la posibilidad de drenar preocupaciones, emociones, vivencias, pues la interacción social”.

Asimismo, resaltó que “el encierro y el confinamiento no es sano para ningún ser humano y mucho menos cuando se está prácticamente estilando trabajar desde casa”.

Por otro lado, el psicólogo Kevin Mejias ([email protected]) conversó con La Patilla y explicó que “con la aplicación de este método muchas de las estructuras laborales han cambiado, como por ejemplo las rutinas diarias del individuo: El levantarse, acomodarse, salir, cumplir la jornada laboral, salir del trabajo y después centrarse en sus actividades extras o en su defecto, regresar a su casa”.

Además, agregó que “en definitiva su ritmo cambia entre ellas, los nuevos conflictos entran en juego: Asumir que se está disponible a cualquier hora, de forma inconsciente asumes trabajo demás y en cualquier momento, así te vas saturando de carga y a veces no logras despegarte del trabajo”.

 

¿Qué puede ocasionar ansiedad laboral?

El malestar psicológico producto de la crisis sanitaria impacta el desempeño laboral. Imagen: Pexels. Archivo

 

La psicóloga, Maribel Díaz Castro destacó que la ansiedad laboral depende de diversos factores como “un ambiente de trabajo inhóspito, inseguro, de poco reconocimiento, donde hay problemas de comunicación y no se toma en cuenta al personal ni se ve posibilidad de crecer dentro de la empresa”. Además, agregó que inclusive el factor externo como la lejanía del trabajador al sitio de donde labora puede generar ansiedad, además de la remuneración que devenga.

Otro de los factores que puede ocasionar la ansiedad laboral hoy día son los bajos sueldos que devengan los venezolanos “Hoy día las personas no están percibiendo un ingreso acorde para cubrir al menos sus necesidades básicas. Evidentemente, cumpliendo con todos los requisitos de la empresa y no recibir de una forma recíproca una remuneración adecuada, entra en un estado de ansiedad en el trabajo”.

 

La ansiedad laboral desde testimonios

“Taquicardia, sudoración de las manos y el miedo al fracaso es lo que puedo sentir cuando estoy a punto de vivir un episodio de ansiedad en mi lugar de trabajo” así describió una de las personas entrevistadas que prefirió reservar su nombre.

Hoy día los episodios de ansiedad laboral son cada vez más frecuentes en los puestos de trabajo, la presión por los jefes y el querer demostrar lo mejor de sí ha despertado en muchos una señal de alerta que parece desequilibrar todas las emociones.

Según la ley del trabajo en Venezuela, son 8 las horas estipuladas diariamente en las empresas para sus trabajadores, dando como resultado 40 horas a la semana, sin embargo, esto parece no cumplirse en su totalidad. Algunas personas consultadas manifestaron trabajar más de 8 horas mientras que otros señalaron cumplir las reglamentarias.

“Cansancio mental y físico, unas ganas inmensas de que termine la jornada laboral, son algunas de las cosas que puedo sentir cuando estoy a punto de vivir un ataque de ansiedad” asimismo destaca que todo en su cuerpo cambia, “de inmediato hago respiraciones profundas y trato de mantener la calma, de esta forma mi ansiedad logra desaparecer”.

Y es que no es solo la presión por parte de los jefes y de cumplir un buen trabajo lo que despierta la ansiedad en los trabajadores, otro de los factores que desencadena esta sensación es el sueldo que devengan los venezolanos hoy día.

“A nivel de trabajo no tengo preocupación, el ambiente es bueno y los compañeros son fácil de trabajar, mi única preocupación es que no alcanza el sueldo” destacó una de las entrevistadas, por otra parte “tengo varios trabajos para poder sobrevivir, sin embargo, no alcanza para nada”.

Los venezolanos han tenido que enfrentar diversos problemas debido a la crisis que presenta el país, uno de ellos, el económico el cual ha desencadenado en estrés, preocupación y en la medida de los casos en ansiedad.

 

¿Cómo reconocer la ansiedad laboral?

 

Al verse el cuerpo y la mente afectada ante una situación de desequilibrio, el mismo expresará a través de una serie de síntomas todo lo que esta ocurriendo en el interior. En este sentido, al consultar a nuestra especialista cuáles son los síntomas más comunes para reconocer que se esta pasando por un momento de ansiedad laboral, ella nos comentó que uno de ellos es “las personas son más irritables y con baja tolerancia a la frustración”.

Además, la persona pierde el control ante eventos insignificantes y se desborda emocionalmente. Por otra parte, puede haber falta de motivación rabia, tristeza, apatía, alteración del sueño, baja autoestima (el trabajo no es reconocido).

Asimismo, el desánimo, la inseguridad a la hora de tomar decisiones, el descuido constante con el entorno y a su propia persona, así como la pérdida de memoria, son otro de los síntomas presentes.

Mientras que, desde el punto de vista físico, la persona puede presentar temblores, sudoración, sensación de debilidad o cansancio, agitación, pánico, ritmo cardíaco acelerado, taquicardia, náuseas, comerse las uñas (onicofagia), dificultad para dormir, agotamiento constante, musculatura tensa y sudoración excesiva.

 

¿Qué hacer ante estos episodios?

 

 

Una vez que tu cuerpo comienza a experimentar sensaciones distintas a situaciones normales, la persona debe buscar que hacer ante estos episodios, en este sentido nuestra especialista recomienda una serie de acciones que se deben tomar.

Para ella lo primero es “aprender a respirar”, recomienda hacer ejercicios de meditación y relajación, “sería importante hacerlo antes de ir al trabajo, durante un break en la jornada laboral y al llegar a casa”.

Otro punto importante es “comunicar al jefe inmediato lo que se está sintiendo” ella señala que abrirse a otro ayuda a que las cargas psicológicas minimicen y así controlar los cuadros de ansiedad.

Por otra parte “pensar que es lo positivo, negativo e interesante de tu trabajo” la psicóloga recomienda hacer esta evaluación ya que a raíz de esta estrategia las personas terminan tomando decisiones para hacer ajustes en su trabajo “siempre hay una solución siempre y cuando compartas lo que está pasando con tus compañeros de trabajo”.

 

Debemos buscar ayuda

 

Cuando sientes que tu cuerpo esta en desequilibrio y comienzas a experimentar sensaciones “diferentes” lo mejor es acudir a un profesional capacitado para que puedas conseguir la ayuda necesaria para superar lo que esta ocurriendo.

La especialista destaca que cuando el cuadro de ansiedad se mantiene por mucho tiempo, “que el malestar lo anula, paraliza, que ha afectado significativamente el ritmo del sueño, del apetito y del ritmo laboral, en ese momento cuando se incrementan los síntomas físicos y psicológicos es hora de ir al médico”.

Asimismo, concluyó que “no sabemos a qué punto esa ansiedad laboral puede generar un cuadro de una afectación cardíaca, cuadro hipertensivo, que pudiera complicarse”.