¿En qué estados de EEUU hay pena de muerte y qué delitos se castigan?

En esta foto se ve la cámara de gas del corredor de la muerte de San Quentin antes de ser desmantelada en la prisión estatal de San Quentin, en California, el 13 de marzo de 2019. (Crédito: Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California)

 

En más de la mitad de los estados de Estados Unidos sigue vigente la pena de muerte, un castigo que durante décadas se ha aplicado únicamente por un delito: homicidio. Aquí, un repaso de lo que dice la legislación clave.

Por CNN

Para el año 2021, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, un total de 27 estados contemplaban este tipo de pena: Alabama, Arizona, Arkansas, California, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Dakota del Sur, Florida, Georgia, Idaho, Indiana, Kansas, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Missouri, Montana, Nebraska, Nevada, Carolina del Norte, Ohio, Oklahoma, Oregon, Pensilvania, Tennessee, Texas, Utah y Wyoming.

De estos 27, hay tres en los que los gobernadores han declarado una moratoria sobre las ejecuciones, por lo que no se están llevando adelante: California, Oregon y Pensilvania.

El Gobierno federal también puede, en ciertos casos, solicitar la aplicación de la pena de muerte. Sin embargo, según explica la organización no gubernamental abocada a proveer información sobre el tema, las ejecuciones federales son muchos más raras que las definidas a nivel estatal.

Por otra parte, quienes forman parte del Ejército —y por tanto están sujetos a un sistema separado de leyes y procedimientos— también en ocasiones pueden ser castigados con esta pena, aunque se ha usado muy pocas veces fuera de los tiempos de guerra.

Qué delitos se castigan con la pena de muerte

Desde la reinstauración de la pena de muerte en 1976, todas las ejecuciones se debieron a un mismo delito: homicidio. Y todos los presos que se encuentran actualmente en el corredor de la muerte están condenados por esta causa, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.

Cada estado, no obstante, puede determinar qué circunstancias en caso de homicidio se consideran agravantes para que el crimen se pueda castigar con la pena de muerte. Según un análisis de la organización, por ejemplo, el homicidio de un niño es una circunstancia agravante que puede resultar en una condena de pena de muerte en casi la mitad de los estados que contemplan este castigo.

Los agravantes, que dependen de cada estado, son múltiples y pueden contemplar situaciones tan diversas como homicidio durante un secuestro o violación; asesinato de un agente de la ley mientras se encuentra en el cumplimiento de sus tareas, homicidio cuando el acusado ya había sido condenado por otros delitos susceptibles de ser castigados con una sentencia de cadena perpetua o pena de muerte, etc. Pueden consultarse aquí (en inglés).

Sin apretar el gatillo

En la mayoría de ejecuciones que se llevaron adelante desde 1976, las personas a las que se aplicó este castigo habían matado directamente a la víctima, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.

Sin embargo, hay casos en los que los ejecutados habían ordenado o contratado a otra persona para que matara a la víctima o habían participado en un delito en el que la víctima murió a manos de otra de las personas involucrada en ese crimen (aunque la Corte Suprema ha restringido el uso de este castigo en casos como este, dice la organización).

Qué pasa en casos de violación

Históricamente, la pena de muerte se había aplicado ampliamente en casos de violación, especialmente de personas negras a víctimas blancas, explica la institución.

En 1976 quedó abierta la posibilidad de que se castigaran con pena de muerte otros crímenes más allá del homicidio, entre ellos la violación. Sin embargo, rápidamente la Corte Suprema dictaminó que la pena no era aplicable para la violación de un adulto en el caso en que no hubiera muerto y luego eso se extendió a todas las violaciones si las víctimas habían sobrevivido.

Otros crímenes contemplados en las legislaciones estatales

Hay legislaciones estatales que contemplan la posibilidad de la pena capital para otros delitos más allá de los asesinatos, aunque no hay ninguna persona en el corredor de la muerte por ninguno de estos crímenes.

El tráfico de drogas, por ejemplo, está contemplado como delito capital en Florida y Missouri. El secuestro agravado, por su parte, lo contemplan bajo este estatus varios estados: Colorado, Idaho, Illinois, Missouri y Montana.

En Georgia y Missouri también entra en esta lista el secuestro de un avión y en algunos estados se considera como posible delito capital la traición, situar una bomba cerca de una terminal de autobuses y agresiones agravadas de personas encarceladas o asesinos.

A nivel federal, hay estatutos de este tipo para los delitos de espionaje, traición y traficar grandes cantidades de drogas, aunque, como en el caso estatal, nadie está en el corredor de la muerte por estos crímenes.