La violencia sexual es la principal amenaza contra niños, adolescentes y jóvenes merideños

La violencia sexual es la principal amenaza contra niños, adolescentes y jóvenes merideños

 

 

 





Son las 7:30 de la noche y la humilde casa está a oscuras. Como penoso ritual, en la ciudad de Mérida la electricidad se fue hace dos horas y aún no llega. En medio de las tinieblas, frente a la mesa del comedor, una niña que no llega a los 4 años y su hermano, un pequeño de 6, esperan su cena. Algo frío y pastoso -¿solo arroz, otra vez?- cae sobre cada plato. Es lo único que habrá en el menú antes de que se vayan a dormir. “¡Coman!”, ordena apresurada una voz de mujer. Apenas un minuto después se escucha un portazo… Para los hermanos, el verdadero temor, aún peor que la oscuridad y sus sombras, es saber que esta noche mamá no vendrá sola.

La anterior escena tiende a reproducirse más de lo que la sociedad supone, no sólo en Mérida, sino también en otras entidades de Venezuela. Aunque sea un acto abominable, la violencia -y sobre todo la que implica delitos sexuales como la violación y otras agresiones sexuales- en contra de niños, niñas, adolescentes (NNA) y jóvenes, tristemente ya no sorprende a especialistas, organizaciones y autoridades encargadas de velar por la protección de este sector de la sociedad.

En Venezuela, los efectos de la pandemia por Covid-19 -que continuó condicionando las relaciones interpersonales y la dinámica social a lo largo de 2021- superpuestos con los impactos asociados a la crisis humanitaria, creó circunstancias para el posible aumento de casos de violencia sexual, y quizás del incremento de casos relacionados con otros tipos de violencia, donde los niños, adolescentes y jóvenes resaltaron entre las principales víctimas.

Esto según las cifras mostradas en el Boletín número 6 (enero-diciembre de 2021) sobre delitos conocidos por la sociedad publicado por el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), que se elabora mediante el monitoreo de informaciones publicadas en 138 medios de prensa, distribuidos en las quince entidades donde la organización cuenta con sede regional.

En concreto, en el mencionado boletín, se contabilizaron 1.115 niños, niñas, adolescentes y jóvenes que resultaron ser víctimas de distintos tipos de violencia durante 2021. De esa cifra, específicamente 202 fueron víctima del delito de violación sexual y 112 de otras agresiones sexuales. La cifra combinada entre ambos delitos arroja 314 casos que representaron 28,1% del total de delitos registrados y conocidos en el contexto nacional.

En este escenario, en la regularmente apacible Mérida, entidad andina ubicada en el occidente de Venezuela, si bien las cifras de niños, niñas, adolescentes y jóvenes víctimas de violencia en general -y sexual en particular- no alcanzan las preocupantes cotas de estados como Zulia, Carabobo, Monagas y Bolívar (que juntos concentraron 50% de todas las víctimas reflejadas en el boletín) sí han repuntado lo suficiente como para empezar a llamar, a gritos, la atención de toda la sociedad.

En Mérida: violencia sexual en alza

El Informe Anual Regional de Violencia 2021 del estado Mérida, elaborado por el equipo de investigación del OVV Mérida, reflejó que las cifras recabadas de violaciones sexuales y otras agresiones sexuales, exhiben un incremento en los últimos años (2019-2021), en conjunto 6,3% (2019), 10,6% (2020) y 13,1% (2021) sobre el total de delitos conocidos. El 100% de estos sucesos estuvieron relacionados con contextos de violencia intrafamiliar, de género, sexual y contra niños, niñas y adolescentes, donde la mujer (en distintas edades) resultó ser la principal víctima.

Gustavo Páez, coordinador del OVV Mérida, explicó que el interés de esta organización por estudiar, conocer y divulgar la situación de la violencia interpersonal en el país y en el referido estado andino, llevó a emprender una investigación específica cuyo objetivo central fue el de estudiar “el comportamiento de la mortalidad y otras formas de violencia contra la niñez y la juventud”.

Prensa OVV Mérida