Muñecas de la mafia: las temibles mujeres de alias “Otoniel”

Otoniel pagó las cirugías para que su esposa Blanca Madrid (izquierda) y sus hermanas (arriba) tengan un impresionante parecido físico. La mujer del capo y su cuñada Martha (camiseta roja) fueron detenidas, señaladas de lavar dinero por medio de iglesias cristianas. – Foto:

 

Dairo Úsuga, jefe de la banda criminal los Urabeños o Clan del Golfo, tenía la debilidad más perversa de la mayoría de los mafiosos: las mujeres. En su caso, esa obsesión lo llevó a niveles extremos de aberración, como abusar de niñas entre los 12 y 16 años de edad a quienes, por dinero o por la fuerza, obligaba a tener relaciones sexuales con él en las selvas del Urabá, donde se escondía. Su captura en Antioquia y su extradición a Estados Unidos puso punto final a un reinado del horror.

Por semana.com

Al temido jefe de esa organización delincuencial lo venían siguiendo desde hace meses. En junio del año pasado el director de la Policía, general Jorge Vargas, había dicho que alias Otoniel y sus hombres más cercanos estaban aguantando hambre debido a las operaciones de la fuerza pública.

“Este golpe es solo comparable con la caída de Pablo Escobar”, dijo el presidente Iván Duque al anunciarle al país su captura. Al igual que el llamado patrón del mal (Pablo Escobar), recordó el primer mandatario, Otoniel “es un asesino de policías, soldados, líderes sociales y reclutador de menores. Se conoce también por la demencia que lo llevó a abusar de manera recurrente de menores de edad”.

En las últimas semanas el país fue testigo de la controversia jurídica que desató su extradición a los Estados Unidos. El Consejo de Estado, después de múltiples recursos en varias entidades e instancias, fue el que destrabó el requerimiento judicial que lo mantenía en territorio nacional. La Sección Segunda levantó la medida cautelar emitida el pasado 28 de abril que había suspendido el proceso mientras se tomaba una decisión de fondo frente a una acción de tutela radicada por las víctimas del Bloque Centauros de las AUC y el Clan del Golfo.

Entre las decenas de crímenes que cometió Otoniel, un capítulo aberrante fue en materia de delitos sexuales. Sus aberraciones lo hicieron cometer los más infames delitos contra decenas de niñas en el país.

Pero no eran solo víctimas las mujeres que rodeaban su vida. Las más cercanas a él, durante años, se convirtieron en uno de los pilares de su organización criminal y, paradójicamente, en los últimos tiempos se transformaron en su perdición.

Ese grupo está conformado por su esposa Blanca Madrid y las hermanas de esta, María, Sandra y Martha. (Ver galería de las mujeres). Lo primero que llama la atención de estas cuatro hermanas, que forman parte de una familia de diez hijos, es su impresionante parecido.

SEMANA contó su historia en una portada del año 2015, cuando las autoridades comenzaron a pisarle los talones. Nacidas en Turbo, Antioquia, todas tienen prácticamente la misma contextura física. “Ellas no eran así. Eran normales y obviamente diferentes. Pero cuando Otoniel comenzó a salir y se casó con Blanca la hizo operarse de todo. Lo mismo hizo con sus cuñadas. Todas parecen hechas con el mismo molde y al gusto de Otoniel”, explicó a SEMANA un oficial que lleva más de cinco años tras el clan de los Urabeños.

Para leer la nota completa pulse Aquí