Compró una casa por 900 dólares en 1945, ahora vale 700 mil, pero se niega a mudarse

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En 1945, después del final de la Segunda Guerra Mundial, la región británica de Kent comenzaba su larga reconstrucción tras haber sido una de las zonas más afectadas del Reino Unido. Punto fundamental para las fuerzas de la corona en momentos clave como la evacuación de Dunkerque, e incluso el armado del icónico Día D, también fue uno de los lugares más bombardeados y destrozados por Hitler.

Por: Clarín

Cuando el fuego finalmente se apagó, el pueblo inglés pudo volver a salir a las calles y a tratar de rearmar su vida. Entre ellos estaba Winifred Flemming, una mujer que por entonces tenía 29 años y con apenas 900 libras pudo adquirir su propia casa. Hoy, ese edificio sigue en pie y su dueña continúa viviendo allí, 77 años después.

Se cree que Winifred Flemming, de 106 años, es la dueña de la casa más antigua del Reino Unido y, a pesar de sus limitaciones físicas, todavía se esfuerza por mantener su propiedad en estado impecable. “Amaba tanto el lugar que no se ha mudado en 77 años”, afirman sus familiares al referirse a la vivienda que ha sido un gran negocio para la anciana.

Es que la casa subió increíblemente de valor en todo este tiempo. Ya que lo que la mujer pagó 900 dólares (800 libras esterlinas), un monto que actualizado hoy significarían unos 45 mil dólares (37.800 libras), hoy se ha multiplicado notablemente alcanzando un precio de 700.000 dólares.

La jubilada, de la ciudad de West Wickham en la región de Kent, dice que todavía está “luchando para mantenerse en forma” y que es capaz de vivir sola a los 106 años sin problemas. A su vez, no se imagina viviendo en otro lugar.

La centenaria ama de casa emplea a distintas personas que vienen varias veces a la semana para ayudarla con el lavado y las tareas domésticas, también un jardinero para mantener el jardín delantero y trasero de su hogar.

“Trabajé muy duro para pagar esta casa, que originalmente compré por solo £ 800”, dijo la mujer al diario Metro. “Cuando me mudé a West Wickham era una zona preciosa y siempre he tenido muchos amigos y familiares por aquí. Me he sentido tan cómodo aquí a lo largo de los años y muchos de mis recuerdos más preciados tuvieron lugar dentro de estas paredes”.

“Nunca me iría”

“Nunca consideré mudarme ya que toda mi vida se basó en mi negocio de café que tuve durante 28 años. El barrio cambió tanto desde que me mudé por primera vez que es difícil expresar con palabras lo diferente que se ve el área cuando salgo por la puerta de mi casa”.

“Durante mi tiempo aquí, hice mucho trabajo en la casa. muchas reformas y ahora es realmente el hogar perfecto. Planeo quedarme el mayor tiempo posible”. Win quedó sola en la propiedad en 1997 cuando su esposo Henry murió. El año pasado volvió a compartir la vivienda, pero esta vez con su hija mayor Yvonne Bloom, de 84 años, cuya salud se ha deteriorado en los últimos 10 meses.

Yvonne sufre de trastorno bipolar y depende de su hija Janine Bloom, de 47 años, quien es una de las cuatro nietas de Win, para hacer su compra semanal. Fue ella la que decidió que tenía sentido mudar a su madre a la casa de Win para que cuidar de ambas fuera un poco más fácil.

La mujer contó que Win estaba encantada de que su hija volviera a vivir con ella en esta etapa de sus vidas y no se muestra molesta con volver a cuidar de su hija.

“Mi abuela es increíble”

Janine, madre de dos hijos, muestra su admiración por la forma de disfrutar la vida de su abuela: “Es una mujer increíble. Hasta hace poco era completamente independiente, pero se rompió la cadera justo antes de cumplir 103 años, lo que afectó su movilidad”.

“Es una persona muy cariñosa y no deja que su edad afecte su perspectiva positiva de la vida. Puede llegar un momento en el que tengamos que empezar a pensar en trasladarla, pero por el momento no irá a ninguna parte, ¡lo ha dejado muy claro!”

“Todavía le lleva tazas de té a mamá cuando no se siente bien, lo que creo que es realmente increíble”, cerró la nieta.