Los jefes de Correa, el exmilitar que ordenó matar al fiscal Pecci

 

Francisco Luis Correa Galeano en el momento de su traslado a Bogotá. FOTO: Fiscalía

 

Agentes de Estados Unidos están investigando quién es el dueño del lujoso apartamento del edificio Las Tres Carabelas, ubicado en El Laguito (Cartagena), en donde se hospedó por ocho días uno de los asesinos del fiscal antimafia paraguayo Marcelo Pecci.

Por eltiempo.com

El hombre llegó al lugar el 6 de mayo, un día después de que Pecci y su esposa aterrizaron en esa ciudad para pasar la luna de miel, y pagó por adelantado los 2,4 millones de pesos que le cobró el intermediario por la estadía.

Hace tres días aquí estuvo la Fiscalía haciendo entrevistas a la gente; al parecer, el hombre no hizo reservas sino que llegó directamente al edificio”, dijo un vocero del edificio, y agregó que cada propietario alquila independientemente los amplios apartamentos.

EL TIEMPO investigó y estableció que quien se hospedó en el lugar es Gabriel Carlos Salinas Mendoza.

Se trata de un venezolano a quien la Interpol ya está buscando luego de que la Fiscalía señaló que fue quien condujo el jet ski que llevó al sicario hasta la isla de Barú para que asesinaran a Pecci, el martes 10 de mayo de 2022.

El hombre que disparó, Wendre Stil Scott, también venezolano, ya está preso.

Además, las dos personas que siguieron a los Pecci por Cartagena y el señalado cerebro del crimen: Francisco Luis Correa Galeano.

EL TIEMPO reveló que se trata de un exmiembro del Ejército que estuvo vinculado a la Cuarta Brigada, con sede en Medellín. La institución informó que fue retirado mediante orden administrativa de personal 1086, el 4 de febrero de 2004.

‘No mataron al sicario’

Un año después fue condenado por acceso carnal violento, y cuando salió de la cárcel en libertad condicional fue investigado por concierto para delinquir y hurto agravado.

Las autoridades revisan ese expediente. Y que creen les permitirá llegar a los jefes criminales de Correa.

Lo que se quiere establecer es si Correa ejecutó el asesinato por su cuenta o siguiendo instrucciones de una organización criminal de Medellín más poderosa”, le dijo a EL TIEMPO un investigador del caso.

Y agregó que, por lo general, la mafia ordena matar a los sicarios para no dejar ningún cabo suelto. Pero en esta ocasión hasta les quedaron debiendo plata. Por eso, dicen, aunque la Fiscalía colombiana ha adelantado una investigación en tiempo récord con resultados reconocidos internacionalmente, aún hay piezas que no encajan.

El exteniente de Satena

Lo concreto es que Correa es el eslabón entre los sicarios y los autores intelectuales del homicidio del fiscal paraguayo que serían mafiosos brasileros del Primer Comando Capital (PCC), al que Pecci y la DEA le habían asestado golpes.

Y si bien EL TIEMPO reveló que Correa está buscando una negociación con la Fiscalía y que se le brindaría protección especial si decide hablar, la DEA está siguiendo otros caminos para llegar a los actores intelectuales. Este diario supo que desempolvan el testimonio de un exoficial que dio detalles de una red integrada por pilotos colombianos, un otrora funcionario de la aerolínea Satena y ex-Farc, que le venían moviendo cocaína al PCC.

El teniente coronel de la FAC Andrés Felipe Correa Blanco era jefe de aeropuertos nacionales de la aerolínea Satena, y se comprobó que viajó sin permiso a Brasil a mediados de 2017.

Luego, la DEA reportó que su carné del club militar, su cédula y sus tarjetas de crédito fueron encontrados en un avión que fue incautado en Guayana con un cargamento de cocaína que iba rumbo a África”, le dijo a EL TIEMPO un agente de la DEA.

Y agregó que Correa Blanco es primo de Diego Mauricio Blanco, el joven piloto que supuestamente fue capturado el 24 de mayo de 2022 en Bogotá dentro de las investigaciones por el asesinato del fiscal Pecci.

Sin embargo, EL TIEMPO estableció que la captura se produjo realmente el 19 de marzo de 2022, con fundamento en una circular roja que solicitó Brasil. En efecto, cuando la captura del piloto le fue presentada a la prensa, ya cumplía dos meses recluido en la cárcel y hasta se le había negado un habeas corpus en el que su apoderado, el abogado Ángelo Shiavenato, estaba pidiendo su libertad.

De hecho, este diario estableció que el lunes pasado la justicia de Brasil también le negó un recurso que había presentado.

En cuanto a su primo, exmiembro de la FAC, sigue procesado en el país vecino. En Colombia, sin embargo, la FAC informó que fue retirado de manera discrecional en 2017. Y el 24 de marzo pasado le notificaron un fallo en el que le negaron una demanda por la liquidación de sus prestaciones.

‘Los paisas’

La versión del expiloto de la FAC, según dijo un allegado, es que es inocente y que sus papeles aparecieron en el avión incautado porque él realizaba vuelos chárter y el piloto que los coordinaba se llevó sus papeles.

Pero hay otros tres colombianos vinculados a ese caso, y uno estaría dispuesto a hablar sobre los mafiosos brasileros que tienen tentáculos en Colombia.

Por eso, la DEA busca establecer el nexo entre ese caso y el exmilitar Correa, a quien algunos sitúan como miembro de la banda criminal ‘los Paisas’, que integran la llamada ‘Oficina’.

Se supone que hay un informante, pero el lugar donde capturaron a la mayoría de los implicados no es zona de influencia ni de ‘los Paisas’ ni de ‘la Oficina’. Es posible que haya otros exmilitares implicados”, aseguró la fuente federal. Y dijo que no descartan que en este caso hayan extradiciones, por las investigaciones que adelantaban con Pecci.

Por su parte, en la Fiscalía confirmaron que la defensa del señalado narcotraficante Juan José Valencia Zuluaga, a quien señalan de ser alias Falcon, está pidiendo que se le certifique si él está involucrado en la investigación por el crimen de Pecci.

Su apoderado, Hernando Nates, niega que su cliente tenga nexos con el asesinato.

De hecho, EL TIEMPO reveló que este había denunciado supuestas presiones de miembros de la Cuarta Brigada, para obtener salvoconductos para porte de armas.

Otra pista clave podría ser el hombre que alquiló el apartamento en Las Tres Carabelas, en donde se hospedó uno de los sicarios.