Médicos Sin Fronteras finalizó sus actividades en Táchira

El personal de MSF brinda capacitación sobre la gestión de desechos médicos en el Hospital Padre Justo de Rubio, ubicado en el estado de Táchira, en el oeste de Venezuela. La organización viene brindando apoyo a las autoridades locales de salud para la segregación y disposición final de los desechos médicos para prevenir posibles contagios en el personal médico o la comunidad aledaña.

 

Luego de más de dos años y tras alcanzar los objetivos del fortalecimiento de las estructuras de salud donde estaba presente, la organización médica humanitaria concluye su trabajo en el estado fronterizo de Táchira, al oeste de Venezuela, y reitera su compromiso de continuar trabajando en el país.

Apoyo a retornados en medio de la pandemia

En un contexto de flujo migratorio de venezolanos que regresaban al país en el año 2020, en plena pandemia de COVID-19, la organización médica humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) comenzó a trabajar en el estado Táchira, brindando apoyo en los Puntos de Asistencia Social Integral (PASI) que el gobierno nacional había implementado para que quienes retornaban a Venezuela a través de la frontera con Colombia, hicieran cuarentena para prevenir la posible propagación de la enfermedad.

Es así como entre mayo y diciembre de 2020 la organización brindó apoyo a 24 diferentes PASI a través de la instalación de sistemas de acceso de agua potable y donación de materiales para control de infecciones, pastillas para desinfección del agua y medidores de cloro residual. También por medio de construcción de duchas y bateas para la higiene personal, reestructuración y acondicionamiento de baños, dotación de implementos de cocina para el personal encargado de la alimentación en cada una de las estructuras, entrenamientos sobre manipulación de alimentos, medidas de higiene, entrenamientos al personal médicos, donaciones de insumos y medicamentos para la atención y finalmente, jornadas de promoción de salud para promover las normas de higiene dentro de los PASI y evitar posibles infecciones. Durante este período 8.300 retornados venezolanos fueron beneficiados.

Fortalecimiento del sistema de salud

Posteriormente, MSF apoyó a las autoridades locales en el fortalecimiento de los Hospitales de Rubio y San Antonio, en áreas como agua y saneamiento, rehabilitaciones estructurales, prevención y control de infecciones, gestión de desechos médicos, creación de circuitos seguros de atención de pacientes con síntomas relacionados al COVID-19, dotación de insumos y medicamentos y entrenamientos a personal sanitario.
Solo durante el año 2021, la organización donó más de 170.000 unidades empacables de medicamentos y 125.000 artículos médicos a centros de salud del estado; apoyó 2.103 consultas de triaje respiratorio en el marco del COVID-19, entrenó a 183 personas de los equipos sanitarios y no sanitarios; realizó 1.835 sesiones psicoeducativas; y sensibilizó a 12.086 personas a través de promoción de la salud.

Acondicionamiento de un laboratorio molecular

MSF también acondicionó y habilitó un laboratorio de biología molecular capaz de procesar pruebas no solo de COVID-19, sino también de tuberculosis y de carga viral para VIH; además, entregó un equipo de cómputo para poder procesar Chagas. El espacio que fue dotado con una máquina GeneXpert de alta tecnología es gestionado por las autoridades sanitarias locales, quienes trabajarán en conjunto con los hospitales del estado, para remitir las pruebas desde los distintos centros de salud de la región hasta este laboratorio. Para estos fines, fueron donados 3.100 cartuchos para la toma y procesamiento de muestras para COVID 19

Soporte en la comunidad

Por otra parte, MSF ha estado brindando soporte en la Comuna Socialista Guadalupe, una comunidad de San Antonio del Táchira que hace frontera con Colombia a través de la ciudad de Cúcuta. En este tiempo, la organización médica ha llevado adelante capacitaciones al personal sanitario y a representantes comunitarios, donación de insumos médicos, fortalecimiento de consultas médicas -incluyendo soporte a diagnóstico y tratamiento de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión- y trabajo en las áreas de salud mental y promoción de la salud. Los equipos han estado haciendo acompañamiento no solo al personal sanitario local que trabaja en el ambulatorio ubicado en la base local comunitaria Ezequiel Zamora, sino que también han brindado conocimientos técnicos a la comunidad, a través de formaciones relacionadas a primeros auxilios psicológicos y síntomas de enfermedades crónicas que pudiesen requerir de atención médica inmediata. Desde agosto de 2021 y hasta abril de 2022, MSF ha apoyado la realización de 2.553 consultas médicas y 92 consultas de salud mental, ha entrenado a 12 promotores comunitarios y ha beneficiado a 584 personas a través de sesiones psicoeducativas.

“Luego de más de dos años de colaboración con las autoridades del estado Táchira, nos sentimos muy satisfechos de ver resultados palpables en el fortalecimiento del sistema de salud local. Es por esto que siguiendo la filosofía de MSF que busca priorizar la atención en donde hay más necesidades médicas, ahora hemos decidido enfocar nuestros esfuerzos en otras poblaciones del país que se encuentran desasistidas y que requieren ayuda”, explica Jhon Jesús, Coordinador de MSF en el estado Táchira.
MSF basa sus operaciones donde hay dificultades para acceder a la salud e intenta priorizar aquellas comunidades con mayores necesidades de asistencia. La organización mantiene su compromiso de garantizar que comunidades vulnerables de otras zonas de Venezuela tengan acceso a servicios sanitarios gratuitos y de calidad, es así como continúa trabajando en los estados Amazonas, Anzoátegui, Bolívar y próximamente Delta Amacuro.