Shia, la promesa armada con un sable que Venezuela lleva a los juegos Bolivarianos

Fotografía de archivo de Shia Rodríguez Venezuela antes de un combate contra Kamala Shrestha de Nepal en la primera ronda de sable en los Campeonatos Mundiales de Esgrima, el 21 de julio de 2018, en Wuxi (China). EFE/ALEKSANDAR PLAVEVSKI

 

 

 

 

La esgrimista venezolana Shia Rodríguez no ha parado.

La pandemia no le impidió participar en competencias internacionales y mantener sus entrenamientos, incluso a través de videollamadas. Todos estos esfuerzos para llegar este 24 de junio a los Juegos Bolivarianos de Valledupar a ganar “oro, oro y más oro”.

Con 27 años de edad y una carrera de al menos 20 en la disciplina del esgrima, esta joven oriunda del estado Mérida, en los andes venezolanos, es una de las promesas que el país lleva a la ciudad del Caribe colombiano como parte de una delegación de 584 deportistas en 44 modalidades.

Ningún otro metal interesa a Shia más que el dorado en los Juegos Bolivarianos, a los que llega armada con un sable y laureada como ganadora del Campeonato Nacional de Esgrima 2021 y con el bronce del Campeonato Panamericano disputado a principios de este mes en Asunción.

“Llevar los colores de mi país, eso no tiene precio y no hay algo que se compare, ninguna otra cosa en el mundo se compara con poder representar a mi país. No existe nada que me haga tan feliz”, dijo a Efe la deportista que este 29 de junio cumplirá 28 años.

ENTRENAR HASTA EN VÍDEO LLAMADA

Rodríguez comenzó a los 8 años su andadura en la esgrima en su natal Mérida, y desde los 12 se tornó en convocada habitual en todas las categorías de la selección nacional.

Hoy, por su perseverancia, afirma con convicción que cada sacrificio emprendido para llegar a donde está no es solo suyo, sino del equipo que la rodea, así como de los compañeros que la impulsan y ayudan a avanzar.

“La gente no se da cuenta realmente qué hay detrás de esas medallas. Son sacrificios, esfuerzos, constancia, dedicación y un montón de gente que te levanta y te empuja y te dice: Epa no. Si te caíste, levántate”, explicó.

Con nostalgia, contó que la pasión por el deporte que practica la alejó de Mérida y la llevó a Caracas para mejorar su desempeño.

Aún recuerda con tristeza que debió perderse la boda de su mejor amiga para poder participar en una competencia internacional.

A su juicio, se trata de esfuerzos necesarios para “llegar a la cima”.

Por eso, Shia Rodríguez no paró y hasta en la pandemia de la covid- 19 ideó junto con su entrenador y sus compañeras de equipo, una curiosa forma de preparación.

Fue a través de videollamadas. Y mantuvieron el formato hasta que reabrieron las puertas del Instituto Nacional del Deporte y pudieron regularizar las prácticas.

Desde entonces han pasado muchos días de redoblado esfuerzo y sacrificio para alcanzar el nivel ideal.

A horas de comenzar el certamen en Valledupar Shia Rodríguez y los otros 583 deportistas venezolanos que competirán en los Juegos Bolivarianos solo esperan contar con todo el apoyo que sus compatriotas sean capaces de ofrecer.

EFE