El Tiempo: Lo que se sabe sobre la supuesta muerte de “Iván Márquez” en Venezuela

Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, líder de una de las disidencias de las FARC, en una fotografía de archivo. EFE/Leonardo Muñoz

 

 

 

Luciano Marín, alias Iván Márquez, sabía que estaba en una especie de carrera contra reloj. Después de que sus lugartenientes alias ‘Jesús Santrich’, ‘el Paisa’ y ‘Romaña’ fueron aniquilados en zonas campamentarias de Venezuela, era claro que él era el siguiente en la lista de cazarrecompenzas.

EL TIEMPO de Colombia

EL TIEMPO reveló que había intentado, sin suerte, moverse a Cuba o a Nicaragua para ponerse a salvo. Pero todo indica que optó por quedarse bajo la protección de un ala del régimen, en el estado de Apure, y a él también habrían terminado entregándolo.

EL TIEMPO reveló en primicia que habría muerto en un atentado en ese país, en medio de la guerra por el control del negocio del narcotráfico.

Su situación se puso más compleja para ‘Márquez’ después de la muerte de su archienemigo ‘Gentil Duarte’. Esas disidencias, al mando de ‘Iván Mordisco’, culpan a aliados de ‘Márquez, en Colombia y en Venezuela de haber dado las coordenadas de ‘Duarte’ y estaban empeñadas en facilitar la ubicación del jefe de la ‘Segunda Marquetalia’.

Eso llevó al jefe de la llamada ‘Segunda Marquetalia’ a pedir que su seguridad, en la zona campamentaria de Apure fuera reforzada.

«‘Márquez’ sabía que si llegaba vivo al 7 de agosto, tenía chance de que su disidencia entrara en una negociación de paz y por eso ya había enviado un par de mensajes en ese sentido», le dijo a EL TIEMPO una fuente enterada.

En efecto, poco después del triunfo electoral del presidente electo, Gustavo Petro, el pasado 19 de junio, enviaron un mensaje oficial.

Efecto Biden

Esa posibilidad no cayó bien entre autoridades nacionales y extranjeras que vienen siguiéndole los pasos a ‘Márquez’ desde hace décadas.

Y tampoco a un sector del régimen (de Diosdado Cabello) que no ve con buenos ojos la presencia de grupos armados ilegales colombianos en ese país.

Por eso, el rastreo a ‘Márquez’ se aceleró y, al parecer, los cazarrecompensas que se nutren de información de inteligencia, le ganaron la carrera a la posible negociación. Y para ello, de nuevo contaron con aliados en Venezuela que saben que este aparente ‘nuevo positivo’ contra bandas delincuenciales sería bien visto en medio de los acercamientos con el gobierno Biden.

De hecho, agentes federales (FBI y DEA) están verificando la primicia de EL TIEMPO de que indagan si ‘Máquez’ habría caído abatido en el vecino país. De hecho, se está investigando la posibilidad de que esté vivo y, en ese caso, que se lo entreguen a Estados Unidos que ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares por su ubicación.

En cualquier caso, ante una eventual negociación, las disidencias llegan mermadas y sin sus principales cabezas. La Fuerza Pública colombiana les ha asestado varios golpes de la talla de ‘Mayimbú’, alias ‘Arturo’ y ‘Gentil Duarte’, sumado a las bajas registradas en el vecino país, que sigue guardando silencio.