Rompiendo paradigmas, por Néstor Suárez

Rumbo Propio no es un Partido Político por ahora, sino un movimiento ideológico, así nacimos hace 18 años. Rompimos así unos cuantos paradigmas, de entrada, pues en Venezuela los partidos nacen electoralistas: por y para las elecciones. Y caudillistas: no tras una doctrina y un programa, sino tras un caudillo «carismático». Y además de electoralistas y caudillistas, los partidos nacen clientelistas: arrimados a algún Tesoro público, repartiendo puestos, contratos y prebendas.

Siendo así, alguna gente nos dijo que RP no tendría éxito. A ellos les dijimos en esa oportunidad: «Amigos, esos tres no son los únicos paradigmas rotos. Porque como partido, de hecho, Rumbo Propio:

1.- Nació como un partido Zuliano liberal y autonomista, y no meramente regionalista y descentralizador. No queremos la descentralización del estatismo, sino la desestatizacion de la sociedad. Por eso nunca fuimos ni somos soñadores separatistas, pero tampoco estatistas «descentralizadores», menos aún regionalistas folklóricos. Más paradigmas rotos.

2.- Somos un partido de contribuyentes voluntarios. A nuestros adherentes y simpatizantes no les ofrecemos puestos, contratos ni prebendas. Les pedimos, lo que ningún partido les pide a los suyos en Venezuela: una cotización mensual, a todos, conforme a las posibilidades de cada quien. Tremendo paradigma rompemos aquí.

3.- Por fin, el gran tabú en la mayoría de los partidos: Rumbo Propio es de derechas, sin miedo ni Complejos. Porque ser de derechas no es delito ni deshonra: es tomar las banderas del Libre Mercado contra el socialismo, de la ley y el orden contra la criminalidad, de la propiedad privada contra las invasiones y expropiaciones, de crear riqueza contra la pobreza y la miseria, del trabajo y la producción contra el estatismo distribucionista, y por fin, de la familia venezolana contra la pauperizacion, desintegración y degradación que hoy la destruyen. Ser de izquierda es lo contrario. Y ser de «centro» es evitar definirse.

Claro, eso rompe muchos paradigmas colectivistas, populistas…y socialistas «democráticos». En el socialismo el Estado es gran dueño y señor de todo, y en su nombre todo lo gobierna una camarilla despótica. Pero hay dos variantes.

1.- En la democrática, cada tanto la camarilla despótica y su jefe son sustituidos, conforme a los votos respectivos, por otros, iguales o muy parecidos. 2.- En la no democrática, se eternizan siempre los mismos. Pero si los amos son electivos, y los esclavos pueden elegirlos, y cambiarlos a veces, cambia eso la condición de esclavitud y servidumbre?

Rumbo Propio es democrático, pero entiende la democracia no como un fin en si mismo, sino al modo de Karl Popper: como un medio, para cambiar los gobernantes, de manera incruenta. La vieja oposición , nutrida de Socialismo Democrático, acusa o ha enfrentado al chavismo primero, y al madurismo ahora por antidemocrático, solo por eso. Pero los de Rumbo Propio los enfrentamos antes que nada por Socialistas. Los Liberales Clásicos somos los únicos opositores que cuestionamos y atentamos seriamente contra la misma fuente de legitimidad del régimen: el socialismo. ¿Y qué creen ustedes amigos? ¿Tendremos éxito rompiendo tanto paradigma?


Néstor Suárez es Economista. Msc and Phd en Economía.