El increíble reloj Ferrari que vale seis veces más que su último súper deportivo

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Con un precio de lista que ronda los US$300 mil y varía según el país y los impuestos aplicables, la Ferrari 296 GTB es el último lanzamiento del Cavallino Rampante hasta la fecha, con un diseño típicamente italiano y vanguardista a la vez, que se complementa a la perfección con el flamante motor V6 a 120º y otro eléctrico que, en conjunto, permiten entregar unos 830 caballos de potencia.

Por: Clarín

Sin embargo, no es ni de cerca la novedad más cara de su catálogo, que para sorpresa de muchos nada tiene que ver con los autos: se necesita una billetera seis veces más grande para comprar el último reloj de la marca, que acaba de salir a la venta y está valuado en 1,88 millón de dólares.

Lejos de ser un simple objeto de merchandising, el UP-01 es una obra de arte en sí misma. Fue desarrollado por el suizo Richard Mille, especialista en relojes de lujo, que es a su vez uno de los auspiciantes del Cavallino Rampante en su escudería de Fórmula 1: su nombre aparece bien legible en cada una de las tomas on board de los pilotos en la pista.

De hecho, son los relojes que usan Charles Leclerc y Carlos Sáinz Jr., y al monegasco le robaron uno de valuado en 325.000 dólares en Italia, un episodio delictivo que aún se investiga ocurrido en abril.

Con un reloj se pueden comprar seis Ferrari

El que le sustrajeron al piloto ya es de por sí más caro que el último súper deportivo lanzado por Ferrari, pero representa una ganga comparado con el reloj que Richard Mille acaba de presentar, en el marco de la colaboración que tiene con la casa de Maranello. Tiene la particularidad de ser el reloj mecánico más delgado del mundo: apenas 1,75 milímetros de grosor, batiendo un récord que en marzo había conquistado Bulgari con su Octo Finissimo Ultra de 1,8 mm.

Semejante hazaña técnica demandó un trabajo que superó las 6 mil horas, y un tercio de ellas estuvieron destinadas a optimizar su carcasa, gracias a la cual el reloj prescinde de placa base y está compuesta en un 90% de titanio grado 5, un 6% de aluminio y el 4% restante de vanadio. Y los resultados están a la vista: pesa apenas 30 gramos con correa incluida, es muy resistente a los golpes, se puede sumergir hasta 10 metros y tolera aceleraciones y desaceleraciones de 5.000 G.

No se trata de una novedad con la última tecnología digital; es analógico y sólo da la hora. Sin funciones avanzadas sino focalizado en entregar el mejor rendimiento posible, el UP-01 mide 51 mm de ancho y 39 mm de largo y su diseño se asemeja al tablero de un auto: así, el cuadrante principal recubierto de zafiro está flanqueado a la izquierda por dos coronas que permiten ajustar la hora y darle cuerda al reloj, que declara una reserva de marcha de 45 horas, y a la derecha por el volante de inercia variable que le da vida al mecanismo y, por supuesto, el Cavallino Rampante de Ferrari.

El UP-01 es el primer reloj en vez la luz como fruto de la relación entre Richard Mille y Ferrari, que fue oficializada en 2021: además de abarcar a la Fórmula 1 y a otras categorías como el Campeonato Mundial de Resistencia y los e-Sports, desde Maranello destacan el hecho de que también contempla el apoyo a su incubadora de talento, la Ferrari Driver Academy.

“Para un proyecto como este tuvimos que dejar de lado todos nuestros conocimientos y todas las normas de relojería imaginables”, aseguró el director técnico de Cajas de Richard Mille, Julien Boillat. “Esto es precisamente lo que hicimos a lo largo de nuestra colaboración con los laboratorios de Audemars Piguet Le Locle. Recortar esos últimos milímetros de profundidad fue un proceso extremadamente largo y exigente”, sostuvo.

Por su parte, Salvador Arbona, director técnico de Movimientos de la firma suiza, resaltó que no se trata simplemente de un prototipo de esos que se miran y no se tocan: “Incluso en el ámbito de la planicidad extrema, estábamos decididos a hacer un reloj que cumpliera los mismos requisitos de validación que el resto de nuestros modelos. En esta búsqueda de la planitud absoluta, teníamos que ofrecer un reloj que, lejos de ser un ‘reloj conceptual’, estuviera a la altura de la vida cotidiana del usuario, fueran cuales fueran las circunstancias”.

Más allá de sus palabras, el que quiera este reloj para acompañarlo en su día a día y pueda pagarlo tendrá que apurarse para conseguirlo, porque aunque se espera que esta colaboración entre ambas marcas sea de largo aliento, está confirmado que solamente se fabricarán 150 unidades.

Un producto de semejante nivel de fastuosidad no es nuevo en el mundo de los autos. Jacob & Co construyó uno para Bugatti, que en su interior simula el funcionamiento del motor W16 que lleva el Chiron, y cuesta 1,5 millón de dólares. Lo que ocurre con el de Ferrari es que lo supera en el precio pese a tener, a simple vista, menor sofisticación.