¿Se podrán enviar humanos a otras galaxias tras hallazgos del telescopio James Webb?

¿Se podrán enviar humanos a otras galaxias tras hallazgos del telescopio James Webb?

Para ayudar a garantizar el éxito, los técnicos inspeccionan cuidadosamente el parasol del telescopio espacial James Webb antes de que comience la prueba de despliegue. NASA/CHRIS GUNN

 

 

Una científica que trabaja en el desarrollo del telescopio James Webb, el más moderno y sofisticado de la historia, habla sobre los nuevos hallazgos que ha podido captar este aparato.





Por Antoni Belchi | Voz de América

Nunca antes se había logrado tomar fotografías del universo más lejano con imágenes en alta resolución y con tantísima calidad. Ahora ha sido posible gracias a un trabajo entre la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA por sus siglas en inglés), la Estación Espacial Europea (ESA en inglés) y la canadiense.

A finales de 2021 lanzaron el telescopio James Webb, el más grande, sofisticado y moderno de toda la historia espacial.

“El telescopio espacial James Webb es una nueva ventana al universo. Es un telescopio gigante, del tamaño de una cancha de tenis”, comentaba Néstor Espinosa, astrónomo de la NASA durante una entrevista con la Voz de América.

La imagen muestra la Nebulosa del Anillo Sur, una estrella moribunda, expulsando una nube de gas de colores que eventualmente se expandirá y se desvanecerá en el espacio entre las estrellas. (NASA)

 

“Una revolución espacial”

El aparato es una especie de máquina del tiempo y ya ha demostrado que es capaz de viajar hasta 13.000 millones de años atrás. Está siendo toda una revolución espacial y, según cuentan los expertos, en los pocos meses en los que ha estado orbitando se han podido ver sus frutos.

“Se han visto galaxias de 13.100 millones de años, y el objetivo es ir más allá” comentaba Macarena García Marín, científica del instrumento MIRI de la ESA.

Los más recientes hallazgos

La NASA dio a conocer algunas de las fotografías que se han podido capturar desde el telescopio Webb. Entre ellas está la Nebulosa de Carina, un conjunto de brillantes estrellas envueltas en una nebulosa que se puede apreciar perfectamente gracias a la última tecnología en este aparato.

“Gracias al espejo de seis metros y medio de diámetro, la sensibilidad de los instrumentos y el hecho de conservar el infrarrojo permite ver a través de nubes de polvo, permite observar las galaxias y estrellas más antiguas del universo y permite ver objetos más fríos”, detalla la experta.

También se publicaron las más recientes fotografías del Quinteto de Stephan, una agrupación visual de cinco galaxias de las que tampoco se habían podido tomar instantáneas “con una nitidez tan extraordinaria”.

Sin embargo, tal y como apunta García a la VOA, “estos datos que se han hecho públicos son científicamente válidos pero no ha habido un análisis en detalle” de su formación y composición, algo que más adelante servirá para entender cómo se formó el universo en el que vivimos.

“Cuando ya se le dedique los programas científicos, en los que se van a dedicar horas de observación a esos planetas, se van a descubrir cosas realmente muy interesantes. Estoy segura de eso”, comenta la científica al respecto.

 

Restos de agua en un exoplaneta

La NASA también dio a conocer un planeta fuera del Sistema Solar, conocido como el exoplaneta WASP-96 b, que ha logrado tomar imágenes de señales de agua.

“Es un planeta más o menos del tamaño de Júpiter, de una composición algodonosa. Había señales de vapor de agua en la atmósfera y también se comprobó que ese planeta tenía nubes”, agrega la experta.

¿Se podrán enviar humanos a otras galaxias?

Pese a eso, García Marín sostiene que el único objetivo de este telescopio es el de “observar fotones” y que la “fase de exploración con astronautas y naves está aún en una fase temprana”.

Pero el trabajo del telescopio James Webb es importante en tanto que “va a contribuir en el estudio de exoplanetas, es decir, planetas que orbitan alrededor de otras estrellas que no es nuestro Sol”.

“Eso va a ayudar a caracterizar la composición química, cómo son las atmósferas, cómo son las temperaturas y, de hecho, ver si la química de la atmósfera es compatible con las condiciones de vida tal y como las entendemos nosotros en la Tierra”, comenta la científica de ESA.

Por lo tanto, los científicos que están trabajando en este proyecto se enfocarán, principalmente, en el análisis de la formación y composición de las galaxias gracias a las fotografías de altísima calidad que puede tomar el telescopio James Webb. El envío de misiones con humanos, por ahora, es algo que se descarta.