Historial desmonta promesas de reivindicación laboral en las zonas económicas especiales

Las Zonas Económicas Especiales (ZEE) salieron del congelador, son un hecho luego de un año paralizadas. Ahora el gobierno de Maduro le dio rienda suelta con la premisa de captar inversiones privadas nacionales y extranjeras, impulsar los productos hechos en Venezuela y mejorar las condiciones laborales. Esto último una exigencia recurrente en los cinco años recientes por parte de los trabajadores de los principales sectores productivos del país, pero que hasta ahora solo se ha traducido en represión y persecución a los sindicatos.

Por Roison Figuera / talcualdigital.com

El despliegue de las Zonas Económicas Especiales arrancó luego de que la Asamblea Nacional (AN) dominada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) aprobara la ley, el 30 de junio pasado, con la que se regirán territorios seleccionados de la nación.

Nicolás Maduro anunció las primeras cinco áreas bajo régimen especial: Paraguaná (Falcón), Puerto Cabello y Morón (Carabobo); Vargas (La Guaira), isla de Margarita (Nueva Esparta) y el territorio insular La Tortuga.

Para unos, la iniciativa es el desarrollo productivo para «romper definitivamente con el rentismo petrolero»; para otros es el reconocimiento del gobierno del fracaso de su modelo económico. También están los que creen que con las zonas económicas especiales se resquebraja el proyecto del difunto Hugo Chávez contra el neoliberalismo.

El gobernante Nicolás Maduro alardea en sus alocuciones por el hecho de que las Zonas Económicas Especiales decretadas son el resultado del estudio «durante años» de medidas similares que se aplicaron, según su versión con éxito, en países como China, Corea del Sur o Vietnam. Ha afirmado en sus intervenciones que estos sectores llegan para «construir nuevos motores territoriales y regionales, en función de la economía productiva y dar confianza a los inversionistas que vienen de todo el mundo».

Ni Maduro ni los funcionarios que respaldan el articulado y la aplicación de la medida detallan sobre aspectos de los «estudios» que garanticen que las empresas trasnacionales a las que se invita a invertir en esas áreas, no apliquen condiciones de trabajo violatorias de los estándares dictador por la OIT, como ha ocurrido en los mismos países citados por Maduro, su cúpula de funcionarios y diputados opositores de la AN electa en 2020.

Romper los mitos

El diputado de la Asamblea Nacional Orlando Camacho, también presidente de Fedeindustria, afirma a TalCual que en las Zonas Económicas Especiales los trabajadores tendrán las mismas garantías que en el resto del país. Explica, en entrevista telefónica, que la Ley Orgánica de Zonas Económicas Especiales (LOZEE) no tiene poder para derogar la Ley Orgánica del Trabajo (LOT). «Hay que romper ese mito», enfatiza.

El parlamentario destaca que las ZEE «son a la medida de Venezuela», por lo que la LOT es el piso para las condiciones de los trabajadores que se deben respetar. Apunta que lo previsto es que quienes se desempeñen laboralmente en estos sectores tengan un mejor empleo y más beneficios.

Camacho comenta que en septiembre llegará al país de nuevo una Comisión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y que el tema de las ZEE se abordará junto a representantes de la Asociación Central de Trabajadores Bolivarianos, un sindicato afecto al régimen de Maduro.

«En las Zonas Económicas Especiales habrá respeto a las instituciones. Visualizamos que habrá mucha gente queriendo prestar servicios, porque la capacidad de pago y beneficio será mejor que en otras zonas del país», sostiene el diputado oficialista.

Gato por Liebre

La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sentenció como orgánica la LOZEE. El texto del articulado se publicó en la Gaceta Oficial 6.710 Extraordinaria del 20/07/2022. Su entrada en vigencia se fijó a partir de su publicación, esta deroga los artículos del Decreto 1.425 de fecha 13/11/2014, con Rango, Valor y Fuerza de Ley de Regionalización Integral para el Desarrollo Socioproductivo de la Patria, relacionados con las Zonas Económicas Especiales establecidos.

La versión a la prensa y a la colectividad que han dado quienes impulsan la norma es que de una forma u otra es un motor gestado desde la Administración para vencer el bloqueo y las sanciones extranjeras. Sin embargo, la evidencia histórica desmonta estás aseveraciones.

El sociólogo Javier Biardeau ve con preocupación la creación de las Zonas Económicas Especiales. Afirma que la experiencia histórica deja ver que en estos sectores hay un régimen laboral distinto y desfavorable. A su juicio, tanto en el tema de los trabajadores como en materia ambiental han terminado solo siendo funcionales, a lo que él denomina como «globalización neoliberal».

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