El espantoso hallazgo de una arquitecta brasilera después de comprar una mesa de café por 2.600 dólares

Cortesía

 

Era una pieza hecha a mano y se adaptaba a la perfección al proyecto que llevaba junto a un cliente de España.

Por: Clarín

Tanto así, que esta arquitecta de Brasil gastó nada más y nada menos que 2.600 dólares en una mesa de café que, en un principio, parecía tan ideal como fascinante.

Sin embargo, en cuanto recibió el pedido en su estudio, descubrió un detalle que la horrorizó.

?Una mesa, una imagen y la polémica

Ana Julieta García (32) es la arquitecta brasilera que adquirió la mesa. El objetivo era sumar la pieza a un proyecto de diseño de interiores para un cliente español en el que estaba trabajando, publicó The New York Post.

Exactamente, la mujer pagó 2619 dólares por la pieza, que aparentemente los valía ya que era única y estaba confeccionada a mano.

Pero hay un detalle. Sucede que al momento de pagar, ella no había visto el diseño específico que recibiría, ya que las mesas están hechas de lava volcánica, son particulares y no hay dos iguales, detalló el medio.

“Es una mesa artesanal hecha de lava volcánica, la cual es esmaltada a mano. No puedes saber el diseño final hasta que sale del horno”, indicó la arquitecta García, tan asombrada como espantada.

Pero, ¿qué es lo que pasó? El costoso mueble lucía, a modo de decoración, algo que parecía un pene gigante.

“Esa es la parte hermosa de la historia, nunca sabes cómo resultará tu producto. Vi el ejemplo, pero realmente salió mal en el horno. Todos los pigmentos oscuros se agruparon en el medio. Normalmente, están separados”, sumó la mujer, quien también se desempeña como DJ, de acuerdo a The New York Post.

 

De acuerdo a lo que ella explica, por lo general, la imagen final parece multidimensional. “Pero mi pedido resultó realmente interesante, diría yo”, admitió.

Y bromeó: “¡Ayuda! Trabajaste toda tu vida y ahora tu referencia es un enorme p*** azul. Cuando pones ‘Ana Julieta’ en Google, solo sale esto. Nada sobre que soy arquitecta o DJ”.

Sobre la empresa de diseño, la mujer contó que la compañía le envió el producto avisándole que no había resultado como esperaban.

“Es solo que la mesa tiene un largo tiempo de producción. Por eso dejé que mi cliente decidiera y el nuevo tablero ya está en producción”, aclaró García. “Cuando se lo entregué, le dije: ‘Si quieres quedártelo, está bien. Si no, lo entiendo”, concluyó.