El misterio de las bombas nucleares que EEUU perdió y aún no sabe dónde están

El misterio de las bombas nucleares que EEUU perdió y aún no sabe dónde están

La bomba de hidrógeno que se hundió cerca a Palomares, se recuperó en 1966

 

Era una mañana templada de invierno, durante el punto más caliente de la Guerra Fría.

Por BBC





El 17 de enero de 1966, cerca de las 10:30 am, un pescador de mariscos español vio cómo caía del cielo un contrahecho paquete blanco … y luego planeaba silenciosamente hacia el mar de Alborán. Algo le colgaba debajo, aunque el hombre no podía definir qué era. Luego, el paquete desapareció bajo las olas.

Al mismo tiempo, los pobladores de la cercana Palomares – una aldea de pescadores – veían una imagen muy diferente, a pesar de estar viendo el mismo cielo: la de dos bolas de fuego, dirigiéndose hacia ellos.

Pocos segundos después, se rompió la somnolencia de aquella idílica población rural. Los edificios se sacudieron. Cayeron escombros del cielo y también partes de cuerpos.

Pasadas unas semanas, Philip Meyers recibió un mensaje a través del teleprinter, un aparato parecido a un fax que podía mandar emails primitivos.

En ese entonces, trabajaba como agente neutralización de bombas en la base naval aérea Sigonella, en el sur de Sicilia. Le avisaron de una emergencia ultra secreta en España, y le pidieron que se reportara allá en días.

Pero la misión no fue tan secreta como los militares hubieran querido. “No fue una sorpresa que nos llamaran”, dice Meyers. Hasta la opinión pública sabía lo que estaba pasando. Cuando el hombre anunció su misterioso viaje durante una cena de amigos, la confidencialidad que esperaba tener se volvió una especie de broma.

“Fue un poco vergonzoso”, dice Meyers. “Se suponía que iba a ser un secreto, pero mis amigos me estaban contando la razón por la cual me iba”.

Los periódicos del mundo llevaban semanas reportando rumores de un terrible accidente: dos aviones militares de EE.UU. se habrían estrellado en el aire, dejando caer 4 bombas termonucleares B28 en los alrededores de Palomares.

Tres bombas se recuperaron rápidamente en tierra, pero una había desaparecido en el resplandeciente horizonte azul en el sureste, perdiéndose en el fondo del Mar Mediterráneo.

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