Moisés Naím: El populismo, la polarización y la posverdad son la norma y pueden darse en ideologías muy diferentes

Moisés Naím: El populismo, la polarización y la posverdad son la norma y pueden darse en ideologías muy diferentes

Moisés Naim. Foto: Archivo

 

Moisés Naím (Trípoli, 1952) es uno de los intelectuales venezolanos más influyentes del mundo. Doctor por el Massachusetts Institute of Technology, Naím ha escrito libros notables sobre la economía venezolana, el comercio ilícito en el mundo y las condiciones en las que se ejerce el poder en el siglo XXI. A principios de este año, publicó La revancha de los poderosos, en donde examina el modo en que “quienes estaban decididos a obtener y ejercer un poder ilimitado desplegaron viejas y nuevas tácticas para protegerlo de las fuerzas que lo debilitaban y lo limitaban”.

Por Eduardo Huchín Sosa / LetrasLibres





EN EL FIN DEL PODER, TU LIBRO DE 2013, SOSTENÍAS QUE EN EL SIGLO XXI EL PODER SE HABÍA VUELTO “MÁS FÁCIL DE ADQUIRIR, MÁS DIFÍCIL DE UTILIZAR Y MÁS FÁCIL DE PERDER”. SIN EMBARGO, EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, EL PODER PARECE NO ESTARSE DISPERSANDO, SINO CONCENTRÁNDOSE. LA REVANCHA DE LOS PODEROSOS ¿ES UNA PUESTA AL DÍA DE CÓMO EL PODER SE ESTÁ TRANSFORMANDO?

La esencia de La revancha de los poderosos es documentar las fuerzas que concentran el poder. Eso no quiere decir que las fuerzas que diluyen, fragmentan y debilitan el poder –y que estudié en El fin del poder– hayan desaparecido. Esas fuerzas existen. Son estructurales. Tienen que ver con demografía, con tecnología, con economía. Y más. Son tendencias mundiales importantes, profundas –algunas de ellas irreversibles–, que hacen que el poder sea más escurridizo: que es fácil de obtener, pero, al llegar al poder, te das cuenta de que tiene restricciones que no conocías y eventualmente es más efímero.

Si no, pregúntale a Donald Trump, a Boris Johnson, Vladímir Putin o a alguna de las compañías tecnológicas o a algunos gobiernos, etcétera. Eso no quiere decir que una fuerza haya desplazado por completo a la otra. Las fuerzas que diluyen el poder coexisten con las que concentran el poder. Unas son las fuerzas centrífugas que lo dispersan y otras, las fuerzas centrípetas que lo concentran. Analizar y entender la naturaleza de estas fuerzas y los efectos de su colisión arroja interesantes luces sobre lo que está pasando en el mundo.

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