Golpe a la red del prófugo más buscado de Italia, el mafioso Messina Denaro

Messina Denaro

 

La mafia siciliana, la red que durante años ha ocultado y mantenido en el poder de Cosa Nostra al hombre más buscado del país, Matteo Messina Denaro, fugado de la Justicia italiana desde hace casi 30 años, ha sufrido hoy un nuevo golpe con la detención de 35 de sus miembros y 70 personas investigadas.

Los Carabineros de Trapani, en Sicilia (sur), arrestaron este martes a 35 personas bajo la acusación de asociación mafiosa, extorsión, delitos de drogas, posesión ilegal de armas, juegos de azar y otras, todas agravadas por el método y las modalidades mafiosas, informaron en un comunicado.

Las detenciones han sido posibles en el marco de una investigación más amplia dirigida a la captura del prófugo Messina Denaro, quien fue “jefe de jefes” de Cosa Nostra, a quien se le atribuyen decenas de homicidios y quien ha sido condenado a varias cadenas perpetuas por los atentados perpetrados en Italia en 1993.

La investigación partió, según los medios italianos, de la salida de prisión hace tres años de Francesco Luppino, considerado uno de los hombres más cercanos de Messina Denaro y que volvió a tejer su red de relaciones sobre todo en Trapani recibiendo comunicaciones directas del jefe mafioso desde su paradero desconocido.

Todo ello, explican los investigadores, aunque no pueden corroborar que Messina Denaro siga siendo el jefe de jefes de Cosa Nostra, pero si que “hay elementos que confirman su dominio en la dinámica general de la provincia de Trapani”.

“Está vivo y coleando”, dijo Luppino, según algunas escuchas policiales mientras hablaba con un cómplice.

Messina Denaro es un fantasma desde hace casi 30 años: se conocen algunos detalles, como se operó de la vista o incluso que se le ha visto en Sicilia con un coche deportivo, pero el círculo de fieles que lo protege ha sido infranqueable.

Hoy tiene 60 años y debe cumplir varias cadenas perpetuas por los atentados de 1993 en Florencia, Roma y Milán en los que murieron diez personas y por las bombas que provocaron la muerte de los dos magistrados antimafia en 1992 Paolo Borsellino y Giovani Falcone, la esposa de este Francesca Morvillo y ocho agentes de escolta.

En una última sentencia se reconoce el papel de Messina Denaro en la llamada estrategia de los atentados de Cosa Nostra para presionar al Estado en los años 90 y prueba su participación tanto en los de 1992, reivindicados por “Totó” Riina, como en las bombas de 1993, encargadas por otro jefe mafioso, Bernardo Provenzano.

Fue justo después de estos atentados cuando Messina Denaro, nacido en Castelvetrano (Trapani), desapareció y, tras la detención de Riina y Provenzano, siguió moviendo los hilos de Cosa Nostra desde un paradero desconocido. EFE