La conmovedora historia de una venezolana que cuida a más de 100 gatos en un barrio de Táchira

Imagen cortesía.

 

Luz Santos es amante de los animales. Su abnegación y protección la demuestra a diario, cuando sale de su hogar para alimentar a más de 50 gatos en condición de calle. A otros 50, les brinda protección bajo el techo de su casa.

Por Diario La Nación 

Cuando cae la tarde, Santos se alista. En una bolsa introduce los potes de la sopa que les prepara con crema de arroz e hígados de pollo. En otra bolsa, lleva la gatarina.

Su vivienda está ubicada en el barrio fronterizo de Curazao, en la ciudad de San Antonio del Táchira. De allí sale alrededor de las 6:20 p.m. La primera estación está a media cuadra de la plaza Bolívar, en el estacionamiento donde otrora funcionaba el banco Mercantil.

 

Las personas ya saben que Luz se encarga de alimentar estos animales.

 

En ese punto, alrededor de 20 gatos la esperan. Los maullidos y ronroneos se escuchan a la distancia. Saben que su guardiana está a punto de saciarles el hambre.

“No solo los alimento, también busco la manera de ir esterilizándolos con la ayuda del veterinario Rafael Orozco, quien siempre ha estado presto en ayudarme con mi causa”, aseguró.

Desde el más pequeño y hasta al más longevo, reconoce con su nombre. “Mira, él se llama Manchas, este es Tigre. Este otro es Pintas. Este es el macho alfa, pero no se ha dejado agarrar para curarle las heridas provocadas por peleas con otros gatos”, apuntó.

Una abuela, con sus dos nietos, se acercó a Santos para preguntarle si esa acción la realizaba todos los días. “Sí, lo hago a diario. Ellos son mi responsabilidad”, aclaró. A esto, respondió la abuela con un “guao, admirable”.

Leer el resto de la historia en Diario La Nación