Tras la fachada de seriedad, el humor de Isabel II

El rey Carlos III, que se ha deshecho en elogios hacia su madre desde su muerte, podría haber añadido otra cualidad bien conocida de Isabel II: su sentido del humor.

Manteniendo la seriedad mientras hacía una broma o mostrándose abiertamente jocosa, no dudaba en burlarse de alguno y sobre todo de sí misma.

Al parecer, también era una buena imitadora, aunque nunca lo mostró en público.

Té con Paddington

En junio, con motivo de su Jubileo de Platino, fue filmada tomando el té en el Palacio de Buckingham con Paddington, el célebre osito de la literatura infantil, quien le ofreció un sándwich de mermelada sacado de su sombrero.

En el vídeo, la reina, de 96 años, sonreía y sacaba ella misma un sándwich similar de su inseparable bolso, asegurando que siempre guardaba uno “para más tarde”.

Ya en 2012, con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres, Isabel II había participado en un vídeo humorístico en el que James Bond (el actor Daniel Craig) la recogía en Buckingham.

Salían de allí juntos, en un montaje que sugería que la reina, entonces de 86 años, se subía a un helicóptero antes de saltar en paracaídas junto al agente 007 sobre el estadio olímpico.

Ambos vídeos han sido vistos millones de veces en YouTube.

Era “muy divertida”, dijo Craig en el programa satírico estadounidense “The Late Show de Stephen Colbert”.

En 2015, cuando el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, le rindió homenaje en un banquete de la Commonwealth en Malta, recordando que ella aparecía en 1935 en un sello canadiense y que él era el duodécimo primer ministro canadiense que había conocido, ella respondió con una sonrisa: “Gracias, señor primer ministro de Canadá, por hacerme sentir tan vieja.”

Los invitados se echaron a reír.

El expresidente estadounidense George W. Bush tampoco se libró de sus burlas, cuando se equivocó de fecha al recibirla en la Casa Blanca en 2007 y dijo que Isabel II había ido a Estados Unidos en 1776 para el bicentenario de la independencia (en lugar de 1976).

Al día siguiente, hubo una cena en la residencia del embajador británico en Washington y la reina formuló un brindis por el presidente estadounidense.

“Me preguntaba si debía empezar este brindis diciendo ‘cuando vine en 1776′”, bromeó.

Micrófono abierto

Durante una foto de grupo en el G7 de Cornualles en junio de 2021, un micrófono abierto captó a Isabel II, sentada a distancia debido al covid-19,  preguntando a los líderes mundiales: “¿Se supone que debe parecer que nos estamos divirtiendo?”.

El pasado 5 de febrero, en una pequeña recepción en la finca real de Sandrigham, en vísperas de cumplir 70 años en el trono, fue invitada a cortar una tarta.

Le explicaron que la inscripción estaba puesta al revés para la prensa. “No me molesta”, bromeó, “yo no cuento”.

Entre las anécdotas más famosas está la de su antiguo agente de seguridad Richard Griffin, sobre una pareja de excursionistas estadounidenses que conocieron en un paseo con la reina en Escocia.

El hombre preguntó a la monarca, a la que no reconocieron, dónde vivía.

Ella contestó que vivía en Londres, pero que tenía una casa de vacaciones cerca y que llevaba 80 años acudiendo allí con regularidad.

“Debe usted haber visto a la reina”, exclamó el hombre, según la historia relatada recientemente por Griffin en Sky News.

“No, pero Dickie (diminutivo de Richard) se reúne con ella regularmente”, respondió Isabel II con toda seriedad.

Los excursionistas pidieron entonces a la reina que les hiciera una foto con “Dickie”, que a su vez los fotografió con Isabel II.

“Me encantaría ver cuando enseñen sus fotos a sus amigos en Estados Unidos, tal vez alguien me reconozca”, dijo la reina cuando se marcharon.  AFP