Lo confundió con el asesino de su hermano: estudiante sufrió INSÓLITO atraco en el Unicentro El Marqués (Tuits)

Referencia de pistola.Foto: Suministrada.

 

La delincuencia que azota a la ciudad capitalina por poco no se lleva la vida de un estudiante de nombre Reinaldo Villanueva, quien relató en la red social Twitter el infierno que vivió en el Unicentro El Marqués luego que un delincuente le persiguiera desde la estación Altamira del Metro de Caracas, esto tras presuntamente confundirlo con el asesino de su hermano años atrás.

lapatilla.com

El joven taekwondista explica que el sujeto lo encaró con un arma de fuego y le dijo que se parecía a otro delincuente del barrio La Bombilla de Petare, quien sería el que cometió el crimen contra su familiar. Menciona que al ver su reacción intentó dialogar para detener que el criminal accionara su arma de fuego, algo que pudo hacer pero su tragedia no paró allí.

“El tipo, con una actitud más serena, me preguntaba constantemente: `¿De pana, no eres de la bombilla?`. Mi respuesta, por supuesto, seguía siendo negativa, en ese estira y encoge estuvimos un rato. Al final, me dice: Marico de pana juraba que eras tú. Hoy volviste a nacer, pero eso sí te digo, si sales corriendo o intentas algo te doy”. relató Villanueva.

El estudiante de informática explica que tras esto el delincuente volvió a perseguirlo y le pidió dinero por haberlo dejado vivo, algo que le indignó profundamente.

“Quería que le agradeciera por no matarme. Saqué 1 bolívar que tenía en el bolsillo, intenté fingir que no tenía más dinero, pero momento seguido me obliga violentamente a abrir mi billetera”, añadió.

Villanueva sostiene le dio un billete de cinco dólares que tenía entre sus pertenencias, pero que luego el hombre quería su único teléfono móvil, algo que ya no toleró y le pidió al sujeto disparar si lo iba a hacer.

El joven cerró el hilo de Twitter explicando que fue criado también en una barriada caraqueña y que esto es muy doloroso y que no desea que a nadie le suceda.

“Ahorita, me siento frustrado; cansado, desanimado. Quiero llorar. Crecí en un barrio de Caracas donde la violencia era el pan nuestro de todos los días. Mi familia me educó, reforzó mis valores y me preparó para que no formará parte de ese mundo horrible que veía”, sentenció.