La gesta del hit “tres mil” de Roberto Clemente cumple 50 años sin caer en el olvido

La gesta del hit “tres mil” de Roberto Clemente cumple 50 años sin caer en el olvido

La gesta del hit 3.000 de Clemente cumple 50 años sin caer en el olvido

 

 

 





El fallecido pelotero puertorriqueño Roberto Clemente conectó su hit 3.000 este viernes hace 50 años, convirtiéndose en el primer latinoamericano en lograr esta icónica marca que aún se discute con pasión entre los aficionados.

Fue el 30 de septiembre de 1972, en la cuarta entrada del partido entre los Mets de Nueva York y los Piratas de Pittsburgh -con el que Clemente militó por 18 años- en el antiguo estadio Three Rivers de Pittsburgh, cuando el bateador atizó su histórico imparable ante el zurdo Jon Matlack.

Un doble al jardín izquierdo fue el hit que le brindó a Clemente convertirse, en aquel momento, en el undécimo pelotero en la historia de las Grandes Ligas en dar 3.000 imparables, meta que automáticamente le da a cualquier bateador pase directo al Salón de la Fama del Béisbol.

Desde que Clemente (18 de agosto de 1934, Carolina, Puerto Rico) dio su hit 3.000, otros 22 jugadores han alcanzado dicha cifra, pero el recuerdo de la hazaña del boricua sigue muy presente.

MOMENTO HISTÓRICO PARA PUERTO RICO Y LATINOAMÉRICA

Fotografía de un mural realizado por Cero Design & Built dedicado al fallecido pelotero puertorriqueño Roberto Clemente, en las paredes del Estadio Hiram Bithorn, el 29 de septiembre de 2022, en San Juan (Puerto Rico). EFE/ Jorge Muñiz

El exlanzador puertorriqueño José “Palillo” Santiago, que atestiguó el histórico batazo de Clemente, resaltó a Efe que fue uno de los momentos “más importantes” en la historia deportiva de Puerto Rico y de Latinoamérica en aquel entonces.

Santiago acudió al estadio Three Rivers como comentarista del partido, después de perseguir a Clemente a otros tres parques esperando a que este diera el histórico hit, según rememoró.

“Fue un gozo extraordinario lo que vivimos en la cabina de transmisión”, recordó Santiago sobre aquel momento en que Clemente, luciendo su inigualable número 21 en su uniforme, dio el doble, y tras llegar a segunda base, fue felicitado por el siore de los Mets, Jim Fregosi.

Clemente posteriormente se quitó su casco, agradeció a los 13.117 espectadores, recibió la histórica pelota y se la lanzó al coach de primera base, Don Leppert, quien entonces se la guardó en el bolsillo del pantalón para luego entregársela al astro boricua.

“Es una de las hazañas más grandes, si no la más grande, lograda por un deportista puertorriqueño”, opinó Santiago.

LA RADIO FUE CLAVE PARA LA TRANSMISIÓN

Fotografía de un mural dedicado al fallecido pelotero puertorriqueño Roberto Clemente, el 29 de septiembre de 2022, en San Juan (Puerto Rico). EFE/ Jorge Muñiz

El historiador deportivo Jossie Alvarado respaldó la opinión de Santiago al asegurar a Efe que el logro de Clemente “es el momento deportivo más grande” obtenido por un puertorriqueño y del que estuvo pendiente por la transmisión radial, pues no se difundió por la televisión.

Alvarado recordó que el 30 de septiembre de 1972 disfrutaba en la calle con varios vecinos un juego que llamaba “jugar a los bolazos”, pero escuchando la narración del partido por radio.

“Cuando iba a batear Clemente, íbamos a la radio y escuchábamos el juego”, contó el historiador, que destacó que “el 3.000 es un número emblemático”.

Alvarado es autor de varias ediciones de su libro “Puerto Rico en las Grandes Ligas”, y dedicó a Clemente el ejemplar de 2021, recordando que el astro ganó en 1971 el premio de Jugador Más Valioso de la Serie Mundial.

El experto comparó la gesta de Clemente con la medalla de oro olímpica de la tenista Mónica Puig en Río 2016, la primer atleta de la isla en ganar dicha presea en unas Olimpiadas.

SU MUERTE DESPUNTÓ LA HAZAÑA

Pese a que el logro de Clemente aun se recuerda después de medio siglo, el también historiador deportivo puertorriqueño Jorge Colón Delgado dijo a Efe que el número 3.000 no hubiese tenido tanta repercusión si el expelotero no hubiera muerto de manera tan trágica.

Clemente falleció a sus 38 años en un accidente de avión el 31 de diciembre de 1972 al norte de San Juan, cuando salía de Puerto Rico con ayuda humanitaria para los damnificados de un terremoto en Nicaragua.

“Se sigue hablando por la forma en que murió. Si no hubiese muerto ese día, hubiese sido otra hazaña que han hecho otros deportistas puertorriqueños. El hit 3.000 y su muerte van juntos”, reflexionó Colón Delgado.

Mencionando otras gestas de atletas boricuas, como las 17 defensas de título de campeonato del exboxeador Wilfredo Gómez, el experto aseguró que “los medios le han dado mucha más cobertura a los 3.000 hits que otra hazaña”.

“Roberto Clemente no va a dar más hits ni ganar más Guantes de Oro, pero lo que tenemos que analizar e investigar es su vida, su aportación como hombre… esa es la parte importante”, apuntó.

EFE