¿Puede un nutritivo batido diario evitar la pérdida de memoria?

Luis de Haro enseña cocina española en el Cambridge Centre for Adult Education. Está participando en un estudio de la Universidad de Tufts para determinar si el consumo diario de un batido saludable puede retardar la pérdida de memoria en adultos mayores. LANE TURNER/GLOBE STAFF.

 

La comida es la pasión de Luis de Haro. El residente de Boston de 69 años da clases de cocina española en Cambridge y generalmente come alimentos saludables. Pero admite que es su gusto por lo dulce voraz, “mi amor por el helado, eso es lo que me mata”, y sus deberes de chef son su perdición, acumulando más de 200 libras en su cuerpo de 5 pies y 9 pulgadas.

Por Boston Globe 

Traducción libre de lapatilla.com 

“Cuando estás involucrado con la comida, es un problema”, dijo de Haro. “Tienes que probar todo”.

A medida que envejece, a de Haro también le preocupa mantenerse alerta mentalmente para poder seguir enseñando. Es por eso que fue uno de los primeros en inscribirse en un nuevo ensayo realizado por investigadores de la Universidad de Tufts para examinar si un batido nutritivo diario especialmente diseñado para adultos mayores de 55 años puede ayudar a evitar la pérdida de memoria y controlar el peso.

Después de años de estudiar la forma en que comen los estadounidenses y la miríada de problemas de salud que se derivan de las malas dietas, Susan Roberts, la investigadora principal, dijo que es hora de ser pragmáticos.

“Podemos ser puristas y decir que todos tienen que comer una dieta perfecta, pero la realidad es que, para la vida de la mayoría de las personas, no les va a funcionar”, dijo Roberts, científico principal del Centro de Investigación de Nutrición Humana sobre el Envejecimiento del USDA de Tufts.

Para ser claros, Roberts alienta a las personas a comer sano, pero se da cuenta de que se vuelve más difícil con la edad porque las necesidades calóricas disminuyen, especialmente para los adultos mayores.

“Las dietas saludables son importantes”, dijo Roberts. “Pero también tengamos un plan B”.

El estudio, que está financiado por los Institutos Nacionales de Salud, tendrá una duración de un año, con planes de expansión por cuatro años más si los datos sugieren que el enfoque frena el deterioro cognitivo y que los participantes pueden seguir con el programa.

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