El calvario de la abuelita Carmen en Guárico: las lluvias le volaron el techo y está a nada de perder su casa (VIDEO)

Carmen Pérez, afectada por las lluvias en San Juan de los Morros, pide ayuda a las autoridades, mientras tanto duerme en una mecedora en su sala

 

 

 

Las últimas lluvias tumbaron parte del techo raso en la casa de Carmen Pérez, una mujer de 81 años, quien hoy se encuentra desasistida y teme quedar damnificada ante las fuertes lluvias que han afectado su vivienda, en San Juan de los Morros, capital del estado Guárico.

Pedro Izzo // Corresponsalía lapatilla.com

“Del último aguacero que ha caído, se me desplomó el techo. Gracias a Dios que no estaba ahí durmiendo todavía. Eran las 10:00 de la noche y yo no me había acostado, porque yo duermo tarde”, relata la octogenaria.

Pérez vive en la calle Lazo Martí, a escasos 200 metros de la gobernación chavista y la alcaldía opositora del municipio Roscio Nieves. Mientras el equipo reporteril de La Patilla conversó con la octogenaria, ella aseguró que su mayor preocupación es solucionar las condiciones del techo y las paredes de su hogar.

Al conocer más sobre la lamentable situación de Carmen, ella relató que requiere medicamentos para la diabetes y otras patologías, que aseguró se le dificulta comprar.

El calvario de la abuelita Carmen en Guárico: las lluvias le volaron el techo y está a nada de perder su casa

 

 

 

 

“El año antepasado me dio un infarto, tengo un tratamiento de por vida que cumplir y a veces no lo puedo comprar, porque yo no tengo ayuda, sino la del seguro social y la pensión”, señaló Pérez.

Coquito y coquita, dos perros, son la compañía diaria de Carmen Pérez, una mujer pensionada y jubilada, que dedicó su vida a la educación venezolana.

Carmen también se aferra a la fe, en la religión católica, así lo confirman las pequeñas esculturas del Divino Niño, el Beato José Gregorio Hernández, entre otras imágenes colgadas en las paredes de su casa.

La octogenaria pide ayuda a las autoridades municipales o regionales, mientras se ve en la necesidad de dormir en una mecedora en la sala de su casa, ya que otra parte del techo está colgando sobre su cama y existe el riesgo de que se termine de caer con las precipitaciones.