“Casi una tragedia”: conoció a una joven en Tinder, la invitó a su casa y vivió su peor pesadilla

“Casi una tragedia”: conoció a una joven en Tinder, la invitó a su casa y vivió su peor pesadilla

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Las apps de citas suelen ser una buena opción para quienes deseen relacionarse con nuevas personas o quieran conocer a su próxima pareja. Sin embargo, todo puede tornarse terrorífico de un segundo para el otro. Así le sucedió a Alan, un joven que invitó a una chica de Tinder a su casa y atravesó la pesadilla más grande de su vida: “Fue casi una tragedia”, lamentó.

Por Crónica

A pesar de que las plataformas de citas sirven como una alternativa para vincularse, lo cierto es que, en la gran mayoría de los casos, las personas no se conocen y tal vez ni siquiera tengan algún amigo o conocido en común. Por eso, suele ser recomendable que los encuentros se den en espacios públicos para evitar exponerse a algún suceso extraño.

En este caso, la historia de Alan Moreno corroboró los peligros que puede haber dentro de las apps. “Parece de película y nunca crees que te puede pasar, pero sucedió. Una cita de Tinder se transformó en casi una tragedia”, sostuvo el usuario, en su cuenta personal de Twitter, y abrió un hilo contando el aterrador episodio que se volvió viral.

Una cita de Tinder se transformó en su peor pesadilla

Todo comenzó un sábado por la noche, cuando él se encontraba con fiebre y ella se ofreció a ir hasta su casa a “cuidarlo”. Hasta ese momento, solo llevaban una semana de charla y no se habían visto personalmente. No obstante, Alan decide invitarla y alrededor de las 12 horas llegó a su departamento. “Parecía muy buena onda, aunque se la notaba un poco nerviosa, y me sorprendió que mirara tanto la casa”, explicó el joven.

 

Conoció a una chica en Tinder, la invitó a su casa y atravesó la peor pesadilla de su vida.

 

La terrorífica cita de Tinder que se volvió viral.

 

Transcurrieron dos horas más, se quedaron charlando y tomando vino, hasta que “Martina”, como sostuvo su nombre, se quedó sin puchos y él decidió salir al kiosco a buscarla. “Segundo error”, asegura. Cuando regresó volvió a tomar de su copa y notó un extraño sabor en la boca.

“Noté un sabor muy raro (no seas paranoico Alan, pensé). La intuición me hizo ir al baño y escupirlo. La noche siguió, empecé a sentir miedo, pero trataba de no hacerme la cabeza: ‘¿Cómo te va a querer hacer algo?’”, narró.

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