¿Las redes sociales se desviaron de su objetivo original?

 

Muchos opinan que estamos viviendo un mundo trastornado y trastocado y que una buena parte de la responsabilidad está asociada al uso desmedido de las redes sociales. Las redes sociales, cuyo objetivo principal era coleccionar amigos se convirtieron en medios sociales alrededor del año 2009, con la introducción del teléfono inteligente y el lanzamiento de Instagram.





Especial de Laszlo Beke

En lugar de conexión –los medios sociales ofrecieron plataformas a través de las cuales las personas podían publicar contenido a un público tan extenso como fuera factible, mucho más allá de sus contactos inmediatos. Los medios sociales convirtieron a todos en emisores y difusores. Para muchos, los resultados son muy preocupantes para la vida cotidiana y para la política, al mismo tiempo que placenteros y masivamente lucrativos – una combinación “explosiva”.

Los términos redes sociales y medios sociales hoy en día equivocadamente están siendo utilizados en forma intercambiable. Una red social es un sistema inactivo, ocioso – un archivo de contactos, una libreta de objetivos de ventas, un anuario de posibles almas gemelas. Mientras que los medios sociales son hiperactivos, constantemente lanzando material a través de esas redes, en lugar de hacerlo cuando este se requiere. Los medios sociales nunca han sido una forma innata de trabajar, de jugar, de socializar, aun cuando se convirtieron en algo natural. La práctica se transformó en una extraña mutación, tan sutil que fue difícil detectarlo en ese momento. La transición fue potenciada cuando las computadoras conectadas en red pasaron a ser tan ubicuas que la gente comenzó a utilizarlas para construir y administrar relaciones. Las redes sociales lentamente pasaron se convirtieron en medios sociales. El cambio fue casi invisible, pero con enormes consecuencias.

Las redes sociales involucraban la conexión, no la publicación. A través de la conexión de la red personal de contactos de confianza (”vínculos fuertes”) a redes de otros (“vínculos débiles) se puede creceer a una red más amplia de contactos de confianza: (a) LinkedIn prometía facilitar la búsqueda de trabajo y de networking de negocios, (b) Friendster hacia lo mismo para relaciones personales y (c) Facebook para colegas universitarios. La idea de las redes sociales era networking: construir o profundizar relaciones, principalmente con personas que se conocía.

El software social convirtió las conexiones existentes en un canal de difusión. De repente millones de personas se vieron a si mismas como celebridades, como expertos o eruditos y como creadores de tendencias. Una red de difusión global donde cada uno puede decir cualquier cosa a cualquier otro tan frecuentemente como sea posible, y donde las personas además piensan que se merecen esa capacidad. Peor todavía, que la privación de la misma equivale a censura o supresión. Los medios sociales se convirtieron en sistemas nacidos y usados exclusivamente para entregar un flujo infinito de contenido.

Historia

Six Degrees fue lanzado 1997 y cerró con la burbuja dotcom en el año 2000, Friendster apareció en 2002, seguido por MySpace y LinkedIn el año siguiente y en 2014 Hi5 y Facebook en 2004. Ese año también nació Orkut de Google. Bebo apareció el año 2005, eventualmente AOL y Amazon fueron propietarios. Google Buzz y Google+ nacieron y desaparecieron. Portales para compartir contenido (Flickr, You Tube y Blogs) también actuaron como redes sociales. Habría que agregar WhatsApp y otros más. Hoy en día, a todos estos servicios frecuentemente se les denominan “medios sociales”. Esa expresión no existía en la época, se autodenominaban como parte de la revolución “web 2.0” en “contenido generado por el usuario”. Solo más adelante en el tiempo terminaron siendo enmarcadas como redes sociales o con más frecuencia como servicios de redes sociales.

Twitter – el precursor

Twitter lanzado en 2006 fue probablemente el primer portal verdaderamente de medios sociales. En lugar de focalizarse en conectar a personas, terminó siendo una gigantesca sala de chateo asíncrona para el mundo. Un blog, desde la perspectiva técnica, lo podía leer cualquiera con un navegador, pero no era fácil atraer a los lectores. Twitter era para hablar con todos. En Twitter cualquier cosa posteada por el que fuera podía ser vista en forma instantánea por cualquier otro. Los tweets eran cortos y requerían poco esfuerzo, facilitando el posteo de muchos de ellos en una semana o incluso en un día. En Twitter se podía conocer instantáneamente sobre un maremoto en Japón o un asesinato político en Líbano. Esta es la razón por la cual periodistas y políticos se hicieron tan dependientes de Twitter: es un flujo constante de fuentes, de eventos y de reacciones – un vector para “creadores de tendencias”.

Es posible que Instagram (lanzado en 2010) haya construido el punto puente entre la red social y la era de los medios sociales. Facebook comenzó a alentar a sus usuarios a compartir contenido publicado por otros en la búsqueda de aumentar la participación en la red. LinkedIn también lanzó un programa de publicación de contenido en la plataforma. Twitter, de por si una plataforma de publicación, agregó la funcionalidad de “retweet”, facilitando la propagación de contenido en forma viral a través de las redes de los usuarios. En TikTok lo más probable es que la persona se conecte a un flujo contínuo de contenido de video que brota hacia la superficie a través de un algoritmo.

El valor de escalar

Las expectativas de los capitales de riesgo y las demandas de la Bolsa de Valores ha hecho que las tecnológicas se hagan adictas a la escala masiva. Los valores asociados con el escalamiento- llegar a muchas personas en forma fácil y económica y la cosecha de ganancias pasó a ser algo atractivo para todos: un periodista adquiriendo capital reputacional en Twitter; un joven buscando patrocinadores en Instagram; un disidente promoviendo su causa en You Tube; un insurreccionista sembrando la rebelión en Facebook; un auto-pornógrafo vendiendo sexo o su imagen en Only Fans; un llamado guru ofreciendo asesoría en LinkedIn. Los operadores de medios sociales descubrieron que mientras emocionalmente esté cargado el contenido, mejor se distribuye a través de las redes de los usuarios. Información polarizadora, ofensiva o simplemente fraudulenta fue optimizada para su distribución.

Dejar el hábito

Si un cambio futuro es posible, no será fácil llevarlo a la práctica, por cuánto se han adaptado las vidas para conformar con los placeres y los tormentos de los medios sociales. Pareciera tan difícil de arrancarse la dependencia en los medios sociales como fue dejar de fumar en masa, lo cual varios países han hecho en las últimas décadas. Dejar el hábito tomó décadas de intervención regulatoria, de campañas de relaciones públicas, de avergonzamiento público y de desplazamientos estéticos. El problema nació cuando se convirtió a los medios sociales en un estilo de vida, cómo una aspiración, cómo una obsesión.


Se hace referencia a The Age of Social Media Is Ending.  También aparece en mi Portal http://bit.ly/3tX4yvr  .  La imagen es cortesía de flickr.