Beatrice E. Rangel: La guerra de los globos

Beatrice E. Rangel: La guerra de los globos

Mientras la mayoría de los gobiernos de América Latina compiten en la fabricación de pobreza, en el hemisferio norte dos potencias de similar poderío económico se enfrentan en el campo de la recolección de datos.

La muy pública presencia de unos globos de fabricación y manejo chino han iniciado un debate sobre el espionaje de la Republica Popular de China en Estados Unidos y sus consecuencias.

La verdad es que el globo chino que nos visitara la primera semana de febrero nada tiene que ver con espionaje sino con investigación meteorológica. El verdadero espionaje esta ubicado en la red de satélites ultra modernos que China ha puesto en orbita y que tiene capacidad para almacenar; imágenes; datos y sonidos, procesarlos y crear mapas de interés para la Republica Popular China. Y es allí donde reside el verdadero peligro.





Desafortunadamente los satélites no se pueden ver a simple vista y por tanto no llaman la atención de nadie incluidos los periodistas de investigación quienes n o escriben sobre este tema. Supongo que en este mundo de polarizaciones absurdas ponerse a identificar satélites que constituyen un peligro para la seguridad nacional es un tema que no se presta para aumentarle los decibeles a las polémicas políticas que sacuden a Estados Unidos y que han obligado a las personas centristas a refugiarse en sus hogares en compañía de HULU. APPLE+ Netflix Y HBO Premium por citar algunas de las cadenas de entretenimiento moderno.

El tema sin embargo debería ser objeto de prioridad para la política exterior de Estados Unidos porque se avecina la segunda ola de crecimiento de la economía china. Este crecimiento estará promovido por la demanda agregada domestica de 400 millones de chinos que hoy son clase media. Esos ciudadanos chinos ya han descubierto su propia fuerza al movilizarse en protestas nacionales que dieron al traste con la política cero COVID 19 que los mantenía apresados en sus propios hogares. Esta política ha producido como efecto colateral una marea de ahorros nunca vista en China. Esos ahorros están siendo gastados hoy y en la medida que la maquinaria productiva recupere su ritmo y se imponga la normalidad los chinos van a ser la demanda mas importante de bienes y servicios de occidente que equilibre la tendencia a la recesión que exhiben hoy las economías de Estados Unidos y de Europa. Bajo estas circunstancias Estados Unidos dispondrá de una palanca para negociar con China una reglamentación del uso de satélites de manera de poner limites al espionaje. Porque para China el intercambio comercial con Estados Unidos tendrá mayor gravitación en esta etapa de su crecimiento. Así podremos comenzar a dormir tranquilos