Petro y la guerrilla del ELN comenzaron un cese al fuego con la promesa de una paz inclusiva

Petro y la guerrilla del ELN comenzaron un cese al fuego con la promesa de una paz inclusiva

“Pablo Beltrán” (c), jefe negociador del Ejército de Liberación Nacional (ELN), saluda hoy al alto comisionado para la Paz de Colombia, Danilo Rueda (3-d) y al jefe negociador del Gobierno, Otty Patiño (2-d), durante la instalación del Comité Nacional de la Participación. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

 

 

El Gobierno colombiano y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dieron este jueves dos pasos fundamentales hacia la paz: el comienzo del cese al fuego bilateral de 180 días y la instalación de un Comité Nacional de Participación (CNP) para integrar a la sociedad civil en los diálogos.





Estos dos pasos han venido acompañados de otra imagen simbólica, la del jefe negociador del ELN y número dos de la guerrilla, Israel Ramírez, conocido como “Pablo Beltrán”, hablándole a Colombia desde Bogotá, una ciudad que no había pisado en 31 años por estar en la clandestinidad.

“Hoy comienza un cese al fuego, con una característica, que tiene un mecanismo de verificación. Existe la voluntad de las dos partes de cumplirlo”, manifestó el jefe negociador durante un acto junto al presidente colombiano, Gustavo Petro.

El mandatario, a su vez, subrayó que “nunca jamás en la historia contemporánea el ELN había llegado a esta posición: a hablar de frente en el corazón de Colombia sin dejar de ser el ELN, sin armas, ante la diversidad de Colombia, ancha y profunda, ante el Estado de Colombia con el cual ha librado una guerra que se remonta al año 1964”.

El cese al fuego bilateral arrancó a las cero horas de este jueves con gran expectativa y esperanza en el país, ya que será el más largo pactado con la guerrilla, con una duración de 180 días, y será verificado por la ONU.

Esta medida, acordada el pasado 9 de junio, va a conllevar el cese de toda operación ofensiva contra la otra parte y la prohibición de realizar cualquier acción que vaya en contra del Derecho Internacional Humanitario (DIH).

El presidente de Colombia, Gustavo Petro (2-i) saluda hoy a “Pablo Beltrán”, jefe negociador del Ejército de Liberación Nacional (ELN) (c), durante la instalación del Comité Nacional de la Participación. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

 

INCLUIR A LA SOCIEDAD

Durante el acto, las dos delegaciones instalaron el CNP, un organismo integrado por 81 personas de 30 sectores que buscará crear la arquitectura de participación de la sociedad en los acuerdos de paz, para que los problemas que se viven en las regiones y que son la causa de la insurgencia y el conflicto puedan paliarse.

“Para nosotros es histórico porque desde (hace) muchas décadas hemos dicho que esto no lo resuelve un diálogo de dos -entre Gobierno y guerrilla-, para los problemas de Colombia es insuficiente”, dijo el jefe negociador del ELN.

Por su parte, el jefe negociador del Gobierno, Otty Patiño, apuntó la falta de democracia como otra de las consecuencias de la guerra, por lo que aseguró que con “este proceso además de construir transformaciones y paz, vamos a construir democracia”.

Este CNP, integrado por ambientalistas, campesinos o incluso líderes gremiales como el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios, Bruce Mac Master, hará una serie de encuentros regionales y nacionales y entregará su informe a la Mesa de Diálogos a principios del próximo año.

“Aquí se ha iniciado un dialogo estratégico para la paz de Colombia porque incluye al empresariado, a las poblaciones y comunidades étnicas, a los sectores populares todos con un propósito: encontrarnos en la diferencia para encontrar soluciones a los graves problemas que afectan a la nación”, resumió María Consuelo Tapias, integrante de la delegación del ELN.

La participación de la sociedad se intentó desde el principio al meter como negociador al opositor del Gobierno y líder ganadero José Félix Lafaurie, para que las negociaciones de paz no encuentren la oposición de la derecha, como sucedió en el referéndum del acuerdo con las FARC.

“Tengo fe en Colombia. Hoy no es su primer día de paz, pero sí es un día de enorme importancia para tener una posibilidad real de construir un mejor país”, dijo durante el acto Lafaurie, esposo de la senadora María Fernanda Cabal, una líder del partido uribista Centro Democrático.

Coincidiendo con la entrada en vigor del cese el fuego entre el ELN y el Estado colombiano, este jueves se instaló en Bogotá el Comité Nacional de Participación (CNP) de la mano del presidente de Colombia, Gustavo Petro, junto con los delegados del Gobierno y de la guerrilla del ELN. Este mecanismo nace con el propósito de promover la inclusión de la sociedad en la construcción de la paz, según detallaron ambas partes. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

 

“HAGÁMOSLE CON PRISA”

Las conversaciones con el ELN se retomaron el pasado 21 de noviembre después de cuatro años paralizados con el anterior Gobierno, de Iván Duque (2018-2022), y el próximo 14 de agosto en Caracas comenzará la cuarta ronda, aunque las conversaciones se han tornado permanentes en algunos puntos.

El Gobierno de Petro sabe que va contrarreloj y que necesita dejarlo todo amarrado de cara al futuro, por lo que Patiño enfatizó hoy en que no se levantarán de la mesa “hasta conseguir el fin del conflicto armado”.

“Vamos a combinar celeridad y rigurosidad para alcanzar el acuerdo final”, prometió Patiño, quien le dijo a sus compañeros en la mesa: “Hagámosle con prisa”, aludiendo a hacerlo por las víctimas y la “gente que está sufriendo”.

El propio Petro se atrevió a ponerle fecha de fin al conflicto con el ELN el pasado 9 de junio en el cierre del ciclo de conversaciones en La Habana cuando dijo: “En mayo de 2025 cesa definitivamente la guerra de décadas entre ELN y el Estado”.

EFE