El derecho a la identidad, otro obstáculo para la migración venezolana

El derecho a la identidad, otro obstáculo para la migración venezolana

 

La migración masiva de venezolanos a diferentes países por la crisis económica y social tiene muchos enfoques. Son varios los desafíos que tienen estas personas a la hora de buscar regularización, adaptación y oportunidades en otras tierras, pero una buena parte lleva en su espalda otro peso, la violación a su derecho a la identidad.





Por Radio Fe y Alegría

Cristina Ciordia es la coordinadora de incidencia del Centro del Centro de Justicia y Paz, esta organización en conjunto con Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo, la Red Global Diáspora de Venezuela, Venezolanos Siempre y Un Mundo Sin Mordaza crearon la campaña “Huellas”, buscando visibilizar la problemática de los derechos a la identidad de los venezolanos en el mundo.

“A todas estas organizaciones nos une la necesidad de denunciar la problemática de la identidad. Es básico para resolver otros problemas porque es la puerta de entrada para otros derechos. Sin documentos no hay servicios a los que podamos acceder”.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 56, dice que “toda persona tiene derecho a un nombre propio, al apellido del padre y al de la madre, y a conocer la identidad de los mismos. El Estado garantizará el derecho a investigar la maternidad y la paternidad”.

Pero en la práctica, este artículo no se cumple para todos. Ciordia explicó en una entrevista para la cuenta @migramonitor, que la violación al derecho a la identidad es un tema que afecta a muchos venezolanos migrantes, una gran cantidad de ellos se marcharon tomando rutas irregulares aumentando el riesgo de sufrir abusos por parte de las autoridades o caer en redes de trata de personas.

“Pero también se está violando el derecho a la participación política. Los migrantes conservan el derecho a la participación en las elecciones presidenciales, pero al no tener acceso a documentos de identidad el mismo se interrumpe. Los Consulados no tienen capacidad operativa para atender a los migrantes y eso provoca una denegación de facto a participar”.

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