La increíble vida de Larry Flynt, el dueño de bares de striptease que hizo de la pornografía un impactante éxito periodístico

La increíble vida de Larry Flynt, el dueño de bares de striptease que hizo de la pornografía un impactante éxito periodístico

Larry Flynt murió el 1° de febrero de 2021. Tras su muerte seguía generando discordia entre los que lo acusaban de haber degradado a la sociedad y quienes defienden la libertad de expresión (Evan Hurd/Sygma/Sygma via Getty Images)

 

“Larry Flynt es un diablo con alas angelicales, obsceno a buen precio, pero, al mismo tiempo, lleno de distinción digna de admiración”, dijo Milos Forman en 1996 cuando estrenó su película The People vs. Larry Flynt, cuyo guion se desarrolló en las batallas judiciales que debió enfrentar el controvertido director de la revista Hustler.

Por infobae.com





Lo que no contó esa vez el director de éxitos como Hair o Amadeus es que, cuando le propusieron que dirigiera la película, su primera respuesta fue un rotundo “no” y que solo cuando su representante le dijo que detrás del proyecto estaba Oliver Stone aceptó leer el guion.

Los reparos de Forman partían de la mala fama del personaje, un oscuro propietario de un club de striptease en Dayton, un pequeño pueblo de Ohio, que se convirtió en el mayor magnate de la industria porno de los Estados Unidos con Hustler, una revista cuyas portadas -y sus contenidos- hacían parecer a sus competidoras Penthouse y Playboy unas ingenuas publicaciones infantiles.

Flynt no solo lo hacía, sino que lo decía con tono de superioridad. “Playboy y Penthouse presentan su pornografía como si fuera arte, con el aerógrafo y las lentes blandas. Me di cuenta de que si nos volvíamos más explícitos podríamos conseguir una gran parte de este mercado. Intuí que el sexo crudo era lo que los hombres querían. Y tenía razón”, explicó más de una vez.

Sus definiciones de “crudo” y “explícito” iban más allá de los límites, porque no sólo se atrevió a poner primeros planos de vaginas en las tapas de Hustler, sino también escenas de violaciones en grupo, mutilaciones y zoofilia.

Su portada más controvertida fue -y sigue siendo- la que muestra una mujer desnuda pasada por una picadora de carne, en junio de 1978, lo que le valió una lluvia de críticas y denuncias de organizaciones defensoras de la religión y la familia. Su respuesta dejó atónitos a todos: dijo sin ninguna hipocresía que ese montaje provocador era una crítica implícita a la industria del porno, la misma que lo había convertido en millonario.

La del empresario tan audaz como exitoso, que llegó a construir un imperio valuado en 500 millones de dólares que, además de la revista, incluía clubes privados, un lujoso casino en los suburbios de Los Ángeles, una tienda de juguetes sexuales en línea y otras empresas fue, sin embargo, una de las caras -la más conocida- de Larry Flynt.

La otra -la que terminó seduciendo a Milos Forman- era del hombre que no tenía reparos en desnudar las hipocresías de la sociedad norteamericana y que no vacilaba en tomar posiciones políticas terminantes.

Fue un opositor acérrimo a la pena de muerte -al punto que intentó frenar la ejecución del hombre que lo había dejado paralítico de un balazo-, denunció al presidente Bush por la invasión de los Estados Unidos a Irak y defendió públicamente el derecho al matrimonio igualitario.

Tampoco temió cuando sus adversarios y detractores lo llevaron a los tribunales para sentarlo en el banquillo de los acusados.

La pobreza y el ejército

Si no hubiese muerto el 1º de febrero de 2021, hoy Larry Flynt cumpliría 81 años. Nació el 1° de noviembre de 1942 en Lakeville, Kentucky, en el seno de una familia pobre que no demoró en disgregarse. Su padre, veterano de guerra, trabajaba como peón rural y casi nunca estaba sobrio, por lo que la madre de Larry lo dejó y se lo llevó a él y a sus dos hermanos, Jimmy Ray y Judy, a vivir a otro pueblo llamado Hamlet.

Si había algo que a Larry no le gustaba era estudiar, por lo que a los 15 años, dejó la escuela y, sin siquiera avisarle a su madre, presentó un certificado de nacimiento falso que le otorgaba 18 años y se alistó en el Ejército. Allí demoraron siete meses en descubrir el fraude y lo dieron de baja, pero el futuro editor porno no se desanimó: con el mismo certificado engañó a la Marina, donde cumplió cinco años como operador de radar y le dieron la baja con honores en 1964.

Para entonces, Larry Flynt iba por su primer matrimonio y tenía nuevos planes.

Para leer la nota completa pulse Aquí