Comerciantes de Maiquetía, ahogados en un mar de números rojos

La entrada de los mercados de ropa en Maiquetía no muestran indicios de época navideña

 

 

 

 

Los ciudadanos de Vargas se han visto inmersos en cientos de desafíos y enfrentar la debacle económica es uno de ellos. Los pequeños comerciantes en Maiquetía se han visto afectados durante los últimos años por las políticas económicas y la incertidumbre generalizada.

Por Ana Guaita Barreto / Corresponsalía lapatilla.com

En un recorrido por el centro de Maiquetía, nuestro equipo corresponsal de lapatilla.com en La Guaira, conversó con varios comerciantes que se las han visto “negras” durante los últimos años, pues la actual situación les ha dificultado surgir económicamente.

Morris Obayi, propietario de “Bazar M”, un comercio ubicado frente al Mercado Municipal de Maiquetía que ofrece muebles y artículos para el hogar, compartió su experiencia sobre los retos económicos a los que se enfrenta su negocio.

Obayi describió este año como el más difícil y duro que ha tenido que enfrentar en los 97 años de historia que tiene su comercio en La Guaira. A pesar de las dificultades, mantiene la fe y continúa atendiendo al público con las puertas abiertas.

Durante los últimos meses, el negocio ha introducido mercancía nueva, incluyendo zapatos de distintas marcas para captar nueva clientela. Sin embargo, las ventas no han sido las esperadas. “Hemos ofrecido facilidades de pago, apartados y hasta transporte gratuito por los problemas de escasez de gasolina en el estado”, señaló.

 

 

 

Obayi explicó que se enfrenta a numerosos desafíos financieros relacionados con el alto costo de los servicios públicos como Cantv, Hidrocapital, Corpoelec y aseo, entre otros. Sin embargo, a pesar de estas dificultades, el comerciante continúa trabajando con la esperanza de que los clientes puedan tener los recursos necesarios para realizar compras en este establecimiento.

Artículos más buscados

Los productos más buscados por los clientes son los colchones que, según explica el comerciante, se ofrecen a precios de remate, desde 80 hasta 160 dólares. Además, se ofrecen box springs, closets, mesas, muebles, uniformes. Aunque la mercancía está disminuyendo, Obayi hace todo lo posible para trabajar “con lo que le queda”.

Durante el inicio de clases, “Bazar M” también vendió ropa escolar, pero las ventas no cumplieron sus expectativas. Actualmente, el comercio está liquidando su mercancía a costos muy bajos ofreciendo marcas reconocidas a precios de remate para lograr, de cierta forma, generar algunos ingresos.

Sin embargo, la situación económica dificulta que los clientes puedan adquirir estos productos.

Salarios dignos

Desde sandalias hasta morrales escolares

 

 

 

Obayi afirma que la disminución en las ventas se debe a que los clientes no perciben un salario suficiente que les permita cubrir sus necesidades básicas.

Señaló que mantiene la esperanza de que los salarios estén acordes a la situación país y que las familias guaireñas puedan brindar una mejor calidad de vida a sus hijos.

En medio de esta entrevista, un cliente que ingresó al establecimiento reconoció que no puede permitirse cambiar su colchón o comprar ropa escolar.

Obayi espera que las condiciones mejoren para poder ofrecer mercancía nueva y mantener su negocio.

Decisiones extremas

En un intento por mantener su negocio a flote, el propietario está alquilando el local desde hace dos años, pero la falta de confianza de los clientes en la economía varguense ha dificultado la posibilidad de convertir el alquiler en una entrada fija de dinero para su familia.

Obayi expresó su deseo de seguir trabajando para mantener a su familia, pero admitió que la situación económica actual es sumamente difícil.

A pesar de los desafíos, Morris Obayi se mantiene optimista y espera que las autoridades y la banca puedan ofrecer créditos que ayuden a los comerciantes a superar las dificultades económicas para seguir adelante.

Pesimismo y malestar

Hay negocios que ofrecen diversos artículos para captar clientela

 

 

 

Morris Obayi no fue el único entrevistado en este recorrido, nuestro equipo intentó conversar con el propietario de otro comercio de la misma rama, que expresó su pesar por la grave situación que atraviesa, aunque se negó a dar declaraciones formales. “Estamos en dictadura, no puedo hacer eso”, refirió.

Por su parte, otros dos comerciantes, que prefirieron mantener sus nombres y los de sus locales bajo el anonimato, expresaron que sus ventas han estado sumamente bajas.

Nancy Fuenmayor (nombre ficticio usado por temor a represalias), dueña de un local en el centro de Maiquetía, expresó su preocupación por el estado actual de las ventas. Según Fuenmayor, el alto costo de los artículos y los bajos sueldos de los consumidores son los principales factores que han llevado a su negocio a esta difícil situación.

Con la temporada navideña acercándose, Fuenmayor manifestó su deseo de traer nueva mercancía y surtir su negocio, pero se cuestiona cómo lograrlo ante las circunstancias que atraviesa. Según ella, mucho dependerá de cómo les vaya en las próximas semanas.

Durante la época escolar, las ventas tuvieron un ligero repunte, pero fue algo muy limitado, señaló. “Apenas duró un par de días, coincidiendo con el inicio de las clases. Los artículos más buscados fueron los bolsos, morrales, cartucheras y termos para el agua”, detalló. Sin embargo, Fuenmayor destacó que los precios de estos productos son elevados para la mayoría de los consumidores, pero no puede ofrecerlos más económicos porque significaría una pérdida para ella y su negocio.

En cuanto a las expectativas para el cierre del año, Fuenmayor se muestra pesimista y afirma que será mucho más lento que el año pasado. Según ella, la situación económica es cada vez más difícil y los sueldos de los consumidores no alcanzan para cubrir sus necesidades básicas, lo que se traduce en una disminución en las ventas. Para Fuenmayor, la supervivencia de su negocio depende directamente de la capacidad adquisitiva de los clientes.

Disminución de ventas

Se ve muy poco movimiento de consumidores en el casco central de Maiquetía

 

 

 

En el mismo orden de ideas, ofreció sus declaraciones Mario Bolívar (nombre ficticio usado por temor a represalias), dueño de un pequeño bodegón en Maiquetía, quien también manifestó su preocupación por la disminución de las ventas en los últimos días, en comparación con el año pasado. Según Bolívar, esta situación se debe a las malas políticas implementadas por el régimen de Nicolás Maduro.

Bolívar espera que las ventas se mantengan y no sufran una mayor caída en comparación con el año anterior. Sin embargo, reconoce que la incertidumbre económica y las dificultades actuales hacen que esta esperanza sea cada vez más difícil de mantener.

Con el objetivo de atraer a los clientes y mejorar las ventas, Bolívar planea actualizar la mercancía que ofrece en su bodegón. Busca adaptarse a las demandas cambiantes de los consumidores y ofrecer artículos más atractivos.

Estas declaraciones reflejan la realidad que enfrentan muchos comerciantes en Maiquetía y evidencian los desafíos económicos que afectan a la región. A medida que los precios siguen aumentando y los sueldos se mantienen estancados, los pequeños negocios como los consultados por nuestro equipo luchan por mantenerse a flote en un entorno cada vez más adverso.