Ucrania confirmó la muerte en un atentado de un criminal de guerra prorruso en Lugansk

Mikhail Filiponenko murió al estallar una bomba en su carro. Fotografía: (Twitter)

 

La inteligencia militar ucraniana (GUR) confirmó hoy la muerte en un atentado del diputado regional del Consejo Popular de Lugansk impuesto por Rusia en el este de Ucrania Mijaíl Filiponenko, que fue uno de los fundadores de las milicias separatistas prorrusas en la zona y está acusado de torturas masivas.

“La operación especial para la liquidación del verdugo Filiponenko fue ejecutada junto con miembros del movimiento de resistencia”, se lee en el comunicado del GUR, que ha colaborado en otras ocasiones con ucranianos contrarios a las autoridades de ocupación rusas para llevar a cabo operaciones en los territorios ocupados de Ucrania.





“Como resultado de la explosión de esta mañana, Filiponenko murió en el acto”, añade el comunicado de la inteligencia militar ucraniana, que confirma así la información publicada poco antes por las autoridades rusas en Lugansk.

Según el GUR ucraniano, Filiponenko “participó en la organización de campos de tortura en los territorios ocupados de la región de Lugansk, donde los prisioneros de guerra y los rehenes civiles sufrían torturas inhumanas”.

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La provincia ucraniana de Lugansk fue, junto a parte de la vecina Donetsk, escenario en 2014 de una rebelión armada protagonizada por milicias separatistas prorrusas apoyadas por el Kremlin que declararon allí dos enclaves separados de Ucrania.

Filiponenko -al que el GUR define como un “criminal de guerra”- está considerado uno de los fundadores de esas milicias y ocupó el puesto de ministro del Interior en Lugansk después de que se hicieran con el control del territorio.

Las milicias de la región torturaron a numerosos civiles y prisioneros de guerra ucranianos capturados durante la guerra que el Ejército de Ucrania libraba para recuperar el control de su territorio contra los rebeldes ahora incorporados al esfuerzo de guerra ruso.

El GUR concluye su comunicado advirtiendo que “todos los criminales de guerra y los colaboracionistas recibirán su castigo”.

El de hoy no es el primer atentado contra Filiponenko, al que ya intentaron matar el 21 de febrero de 2022 con una bomba que estalló en su coche y acabó con la vida de su chófer. EFE