EEUU acusa a cuatro militares rusos de crímenes de guerra contra un estadounidense en Ucrania

Imagen de archivo. EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS

 

 

 





Estados Unidos acusó este miércoles a cuatro militares rusos de crímenes de guerra en Ucrania contra un ciudadano estadounidense, a quien según la acusación torturaron y proporcionaron un “tratamiento inhumano”.

Se trata de la primera vez que EE.UU. aplica ese tipo de cargos bajo la jurisdicción estadounidense, indicó en una conferencia de prensa el fiscal general, Merrick Garland, quien informó que los hechos tuvieron lugar en abril de 2022.

La acusación contra los militares presentada en el Distrito Oriental de Virginia por sus actos contra un ciudadano estadounidense en Ucrania, en el marco de la invasión rusa de ese país, contempla tres crímenes de guerra por tortura, trato inhumano y confinamiento ilegal y un cargo de conspiración para cometer crímenes de guerra.

Dos de los acusados, Suren Seiranovich Mkrtchyan y Dmitry Budnik, eran oficiales al mando de unidades militares de las Fuerzas Armadas de Rusia “y/o” de la autoproclamada república de Donetsk, mientras que los otros dos, Valerii y Nazar, de los que no se facilitó el apellido, tenían un rango inferior.

Cuando cometieron los crímenes de guerra que EE.UU. les reprocha se encontraban en Ucrania luchando en nombre de Rusia.

El Departamento de Justicia indicó en un comunicado que Mkrtchyan y los soldados a su mando secuestraron a la víctima en su casa en Mylove, en el sur de Ucrania, y lo retuvieron de forma ilegal “durante al menos 10 días”. Esa persona no estaba involucrada de forma activa en el conflicto.

Los cargos detallan que Mkrtchyan y Budnik dirigieron al menos dos interrogatorios durante los cuales los cuatro acusados “y otros” torturaron a la víctima, que está casada con una ciudadana ucraniana.

En los diez días en que el nacional estadounidense estuvo bajo su control, según la nota, lo pusieron boca abajo y desnudo en el suelo, le ataron las manos en la espalda, le apuntaron con un arma en la cabeza, le golpearon e incluso le llegaron a hacer un simulacro de ejecución.

El director del FBI, Christopher Wray, apuntó en el comunicado que desde el inicio de la invasión “Rusia ha utilizado los abusos contra los derechos humanos como un arma para causar una tragedia inimaginable”.

La acusación de este miércoles, la primera bajo el estatuto de crímenes de guerra de Estados Unidos, deja claro, en su opinión, que el FBI “trabajará con la plena cooperación de las autoridades internacionales para hacer justicia a las víctimas de estas atrocidades”.

Garland añadió que los cargos presentados son “un paso importante hacia la rendición de cuentas del régimen ruso por su guerra ilegal en Ucrania”, pero el fiscal general subrayó que “queda mucho trabajo” al respecto. EFE