Exigen liberación de Reynaldo Cortés por delicado estado de salud: Padece problemas de visión y mal de Parkinson

 

Familiares de Reynaldo Cortés, dirigente político del estado Guárico y secretario general regional de Bandera Roja, quien está detenido desde el pasado 7 de julio de 2022, exigieron su pronta liberación a propósito del delicado cuadro de salud que presenta actualmente.





Por Corresponsalía lapatilla.com

Carmen Cortés, hermana del apresado, expresó que el mismo presenta problemas con su visión, así como un avanzado síntoma de Parkinson que preocupa a su entorno familiar.

“Le cuesta un poco caminar y esperemos que sea suficiente para que reciba atención médica. Un médico forense simplemente dijo que eso es hereditario y no hay nada qué hacer. También su vista ha empeorado y los lentes se le dañaron, necesita evaluación porque no ve muy bien y además se suma que ve luces blancas. Necesita evaluación médica especializada”, expresó.

Asimismo, la pariente de Cortés precisó que están evaluando las instancias nacionales e internacionales a las cuales dirigirse para que se le otorgue una medida humanitaria y de esta manera sea chequeado por personal de salud adecuado y en un centro médico de calidad.

“Es una persona que está en franco deterioro, no tiene edad para estar en un lugar con hacinamiento, son 39 personas en un mismo sitio donde deben estar elevados para poder entrar todos, además de su condición de salud con dioptría y el tema neurológico que avanza rápidamente”, expresó.

Por otro lado, Carmen Cortés aseguró que su hermano es inocente y por ello espera que su caso sea revisado nuevamente y se compruebe su inocencia.

“Exigimos su liberación inmediata, por un lado por la parte humanitaria, y por otro lado porque él no debe estar ahí, porque no hizo nada. Cualquier persona que lea el expediente se da cuenta que no hay razones para eso”, puntualizó.

Cabe destacar que Reynaldo Cortés fue aprehendido en San Juan de los Morros por, supuestamente, participar junto a otros cinco partidarios, del asalto al Fuerte Caribay en la ciudad de Mérida, a 570 kilómetros de su domicilio, para apoderarse de 120 fusiles con los que el grupo secuestraría a la familia de Tareck El Aissami y cometería sabotaje contra los actos conmemorativos del 211 aniversario de la firma del acta de la independencia nacional, que presidiría Nicolás Maduro en Caracas.