No se vistan que no van, ¡el candidato soy yo!

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, saluda a sus seguidores durante una manifestación de apoyo a su gobierno en Caracas el 23 de enero de 2024. (Foto de Gabriela Oraa / AFP)

 

Es importante revisar la línea histórica de actuación de Nicolás Maduro para comprender a cabalidad lo que está ocurriendo hoy en Venezuela.

Por Paty Llamozas

La situación política, social y económica de Venezuela es caótica, triste y desesperanzadora. Se mantendrá así de no ocurrir el cambio político anhelado por la mayoría. Eso el gobierno lo sabe y también sus asesores cubanos. Nicolás Maduro llegó al poder montado sobre el dolor por la muerte de Hugo Chávez y toda una épica elaborada en torno a las conspiraciones desatadas a partir de tal hecho. Allí comprendió el valor de la épica política. Ante la pobreza de su gestión ha ido desarrollando capítulos de la misma historia del Maduro salvador de la patria en sus más difíciles momentos. Así, a la muerte de Chávez le sucedió la guerra económica, la lucha contra el imperio, el vencer a Trump, drones, mercenarios, ataques desconocidos, pero con victorias gloriosas para el dictador, golpes cada tres meses, guerra con Guyana, en fin, una narrativa permanente de heroísmo popular que llevó a la aparición de un personaje bufo como “Súper Bigote”. En cada capítulo se deja una estela de inhabilitados, presos, torturados, asesinados, perseguidos y exiliados que al final debilitan el tejido de un potencial liderazgo opositor capaz de ganar una real contienda electoral.

Lo que venimos presenciando en los últimos días es más de lo mismo. Otra nueva escena para que aparezca el superhéroe a salvar y proteger a los venezolanos de las garras fascistas. No se descarta que tres o cuatro oficiales hayan acariciado la idea de buscar la manera de salir del autócrata, y, a partir de ello, en pleno arranque del año electoral, empieza la construcción de este nuevo capítulo de “Súper Bigote”. Ya no necesita hablar de logros económicos, ni de transformaciones políticas y mucho menos de planes sociales, todo eso queda de lado porque lo importante es salvar a la patria y para eso “existo YO, Maduro”. Solo así puede salir al ruedo electoral porque cuenta con argumentos para convencer a la gente que él debe seguir gobernando.

Visto lo visto, ya la excusa para mantener inhabilitada a María Corina Machado está expuesta, la magistrada que la habilitaría fue puesta de lado y sus hermanos militares encarcelados. La que la releva es madurista rabiosa y cumplirá los deseos de su amo y los gringos que ya sabían que MCM no sería habilitada, descubren lo que les faltaba saber: ¿cómo lo hará Maduro?

Con esta parodia, el dictador logra, por ahora, sortear la especie que ya salía a luz publica de un candidato del Psuv diferente a él. y, montado sobre tantas “victorias”, sobre todo con esa en la que venció a los gringos, se impone como único candidato posible. Van quedando así en el congelador: Diosdado Cabello, que no le queda otra que aplaudir y sobrevivir presentándose como el conductor de la vanguardia revolucionaria, Jorge Rodríguez que se reducirá a sus discursos llenos de finas y no tan finas ironías en la Asamblea Nacional, Delcy Eloína que continúa buscando la manera de despertar la economía nacional que no termina de despertar y Rafael laCava que seguirá en su show político alimentando su sueño.

Mientras todo esto ocurre, mientras el autócrata se regodea en su triunfo ante los gringos, millones de venezolanos tratan de sobrevivir en otros países, miles siguen saliendo por trochas y selvas, los servicios públicos en vías de extinción, los salarios más bajos del mundo, los hospitales sin médicos porque se van a buscar mejores condiciones de vida, las escuelas sin maestros, el arco minero en manos de la Dgcim y sus bandas aliadas destruyendo nuestro ecosistema, Alex Saab ministro plenipotenciario, Pdvsa sin recuperarse del saqueo de Tareck El Aissami, en fin ………..pero tenemos patria!!!