Michael Corleone, el único hijo vivo de Griselda Blanco, destapó momento que le cambió la vida

Michael Corleone Blanco y su mamá Griselda Blanco. | Foto: Tomada de Facebook

 

Griselda Blanco fue una de las mujeres más temidas y peligrosas del mundo del narcotráfico en Colombia en los años 70 y 80, debido a una serie de hechos que llevó a cabo y marcaron su vida. La mujer, nacida en Cartagena de Indias, desató polémica en miles de personas, a raíz de sus decisiones y movimientos en este universo delincuencial, liderado principalmente por hombres.

Por: Semana

Con un perfil bajo, la colombiana pasó desapercibida en sus inicios para las autoridades internacionales, quienes no le prestaban atención a las jugadas que hacía en este entorno, pues consideraban que este asunto legal involucraba únicamente a la figura masculina. Cada paso que daba era contundente para cometer sus crímenes, dejando una huella en quienes la conocían y sabían de su existencia.

Su nombre comenzó a tomar fuerza, al punto de desatar desconcierto entre quienes estaban involucrados en este complejo tema. Muchos se preguntaban por el papel y poder de Griselda Blanco en este mercado, teniendo en cuenta que lo había arrancado con los conocimientos que adquirió de uno de sus exesposos.

La vida de la narcotraficante dio un giro inesperado: sus actos le pasaron cuenta de cobro. Tras buscar la muerte de varias personas, cobrarse asuntos personales y detonar preocupación en sus enemigos, la cartagenera terminó siendo víctima de noticias lamentables como el destino de sus hijos.

Según se conoció en el pasado, Griselda Blanco perdió a Uber, Dixón y Ozzy (Osvaldo), precisamente por temas relacionados con el narcotráfico. Los tres hombres murieron antes que ella y el único que se mantuvo con vida fue el menor, Michael Corleone, fruto de la relación que sostuvo la mujer con Darío Sepúlveda.

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