Agua de Dios, la droga china a 300 euros que se chupa para mantener relaciones sexuales

El Mundo

 

Ni se pica en vena, ni se esnifa con un turulo, ni se fuma en una pipa de crack. Se chupa de una toallita. Sus efectos son tan potentes como efímeros y su denominación atisba la intensidad de la experiencia que su nombre promete. Conocida coloquialmente como Agua de Dios o Agua Sagrada, es una de las drogas de moda entre las élites de la comunidad asiática en España, con un precio que ronda los 300 euros la dosis. Se vende en karaokes, narcopisos y prostíbulos, ya que su consumo se encuentra asociado a las relaciones sexuales, los festejos y, más concretamente, a la prostitución. Por eso, durante estos días en los que Madrid está volcada en la celebración del Año Nuevo Chino, su demanda se encuentra en temporada alta.

Por: El Mundo

“En comparación con otras sustancias estupefacientes populares entre la población española, el Agua de Dios es una droga extremadamente cara”, explican a GRAN MADRID fuentes de Cruz Roja. “A modo de comparativa”, prosiguen, “un gramo de cocaína, cuyo precio es de 60 euros, le cunde a un usuario medio para 10 o 15 dosis; con el Agua Sagrada, pagan 300 euros cada toallita de un solo uso”.

Un precio que, según explica la Policía, funciona como barrera de entrada evitando su consumo de masas, quedando esta sustancia circunscrita a un contexto cultural y económico y a un perfil de demandante muy concretos: hombres ricos de origen asiático que consumen prostitución.

La irrupción de esta droga, que ha ido ganando presencia desde el fin de la pandemia en Madrid, es un fenómeno similar a lo que hace una década ocurrió con otras sustancias como el Kai Xin Guo (un potente psicotrópico), el Kin (un anestésico animal similar a la ketamina) o el Cha, un peligroso cóctel de té que se mezcla con éxtasis.

Puedes leer la nota completa en El Mundo