CUBA, el castrismo inoculado (episodio 3) por Gustavo Tovar-Arroyo @tovarr

Hay que hacer creer que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades, son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento

JOSEPH GOEBBLES

Fue un asaltó planificado la toma que hizo Fidel Castro de Venezuela. Durante años intentó apropiarse del país a través de su carisma, de la guerrilla, de la diplomacia, de la política y no lo logró. El general Guaicaipuro Lameda se lo advirtió tempranamente al dictador venezolano una vez que éste llegó al poder, incluso le mostró pruebas, pero no le hizo caso. Palabras inolvidables de Lameda a Chávez: “Señor presidente, Fidel es un hijo de puta…, aquí tiene las pruebas”.

Chávez, el traidor, obviamente no lo escuchó, tenía trazado el plan de entrega del país, de sus riquezas naturales, de su petróleo, de su política, por la asesoría de su semidios cubano. Como intercambio, Fidel Castro, cuya dictadura es la más longeva y oprobiosa de la historia de América Latina, le asistiría con controles de inteligencia, mecanismo de terror psicopolítico y sistemas represivos para mantenerse en el poder. Todo lo que había aprendido de los soviéticos y que había puesto aterradoramente en práctica en Cuba para someter y esclavizar a la población se lo trasmitió a su delirante discípulo, Hugo Chávez.

Lo que se sufre en Venezuela no es el sistema político “cubano”, es el sistema soviético, creador de hambre, enfermedad, desolación y decadencia, por eso nos ha costado tanto salir de él, el sistema soviético tiene cien años de experiencia aplastando sociedades. Los venezolanos no estábamos preparados para tanta crueldad.

“El miedo es el elemento fundamental que sostiene esos regímenes”, comenta Carlos Alberto Montaner en el episodio CUBA y fue así, Chávez que se había presentado como un demócrata, cambió de piel estando el poder y se convirtió en socialista. Comenzaba el desastre en Venezuela, un desastre que aún se mantiene porque Chávez cambió todo: ley, Constitución, poderes públicos para perennizarse en el poder hasta la muerte (como en efecto ocurrió). Su sucesor Maduro, se montó sobre el sistema creado por Chávez.

Venezuela, su pueblo, se dejó tentar por el delirio socialista y se suicidó como nación libre, democrática y próspera. El malandraje criminal más corrupto de la historia se instalaría en el poder y haría todo lo posible por conservarlo.

Hugo Chávez, empleando los métodos soviéticos, instigó el ODIO y así dominó al país, odiando y asesinando a los venezolanos. Nadie ha asesinado tantos venezolanos como lo ha hecho el chavismo.

Nota: mañana domingo 11 de febrero no te pierdas CUBA por YOUTUBE.COM/CHAVISMOLAPESTE, el canal de conciencia. 

Compártelo, el país nos grita, la historia nos obliga. No es tiempo de líderes, es tiempo de próceres…

¡Viva la libertad! ¡Viva Venezuela!