Semana: Acuerdo de La Habana entre Colombia y las Farc está en peligro

Foto: Montaje Semana

 

 

 





Los seis excomandantes más importantes advierten, en entrevista con Vicky Dávila, que lo pactado podría romperse. Culpan a la JEP y proponen un nuevo acuerdo con un tribunal de cierre para todos y una ley de punto final.

VICKY DÁVILA (V.D.): Rodrigo Londoño, como excomandante de las Farc y firmante del acuerdo de La Habana, ¿está preocupado?

RODRIGO LONDOÑO (R.L.): Sí, y en este momento estamos prendiendo las alarmas en el sentido de que la JEP no puede perder su naturaleza y espíritu. Nosotros hicimos un acuerdo de la insurgencia con el Estado, no fue una rendición. Esto nos permite a los colombianos reconciliarnos, no en función de salir libres. Es para que se nos juzgue, no porque nos alzamos en armas, sino para que se nos juzgue de los delitos de lesa humanidad y de crímenes de guerra que se cometieron en el conflicto. Ese es el papel de la JEP. Entonces, en ese marco es que estamos preocupados.

V.D.: ¿Está en peligro el acuerdo de La Habana? ¿Sí o no?

R.L.: Si se desnaturaliza la JEP, si se sale de cumplir su papel, claro, lo pone en peligro. Esas actuaciones se salen del marco de lo que debe hacer de verdad la JEP. Está preocupando a los firmantes, incluso eso los puede presionar para que se vayan nuevamente a retomar las armas. Si se da eso, se pierde la esencia de lo que fue el acuerdo. Perdemos el esfuerzo tan grande.

CARLOS ANTONIO LOZADA (C.A.L.): Pues está en peligro porque, si no hay garantías jurídicas para una de las partes contratantes, vamos a tener que recurrir a instancias internacionales, y la JEP dejaría de cumplir su función. Y el acuerdo de paz sin la JEP prácticamente queda valiendo nada.

V.D.: Es decir, ¿el acuerdo se podría romper?

C.A.L.: Se puede romper por la vía de que el Estado no cumple sus compromisos. Nosotros firmamos el acuerdo con el Estado y esa jurisdicción fue creada por el acuerdo, que, hoy en día, es un documento oficial del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Por eso, insistimos en que la JEP, en su autonomía y en su independencia, no puede hacer una interpretación de ese texto, porque está violando no solamente un documento del Consejo de Seguridad, sino también el propio acuerdo. Allí se dice que todas las instancias del Estado, sin excepción, deben hacer una interpretación, la más favorable de ese acuerdo, en virtud del principio de buena fe.

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