Ángel Montiel: Aquel genial ministro de la Inteligencia

Luis Alberto Machado se adelantó a su tiempo, fue un hombre que hizo de la inteligencia su vocación y empuje al entender que la inteligencia era la palanca que movería al mundo.

En 1975 hace 49 años, Machado comenzó con la publicación de su libro La Revolución de la Inteligencia a plantear la posibilidad real de cultivar y adquirir conocimientos de cualquier rama del saber con técnicas educativas avanzadas que quiebra que rompe con la tradición educativa del caletre.

Con este transformador e innovador método pedagógico es posible  aprender lo que sea no importa la edad ni la condición social. Una auténtica revolución del conocimiento.





Siendo ministro  para el desarrollo de  la Inteligencia en el año 1979, durante el gobierno de Luis Herrera Campins  puso en práctica este proyecto educativo planteado en la Revolución de la Inteligencia. 

Fue una experiencia única e importante  para el sistema educativo venezolano que usando un método adecuado era posible aprender lo que quisiera la persona.

Entre las premisas fundamentales estaba el desarrollar los conocimientos generales y explotar las habilidades específicas de cada estudiante.

El programa educativo puesto en práctica en Venezuela planteaba situaciones a los estudiantes que buscaban soluciones y esto estimulaba el pensamiento critico y las alternativas para superar las dificultades de los factores planteados.

Los jóvenes buscaban con avidez y estimulados por la curiosidad resolvían los problemas y superaban las dificultades.

El proyecto educativo incluía a los padres y representantes que serían parte también de este ejercicio de aprendizaje.

Estás ideas innovadoras se aplicaron con éxito en países como Israel, Español, Uruguay, Chile, Costa Rica, Corea del Sur y hasta China.

Con el maestro José Antonio Abreu se realizaron ejercicios pedagógicos y  está experiencia  formó parte del renombre del Sistema Nacional de Orquestas.

Por el egoísmo y el revanchismo político se eliminó de un plumazo está experiencia pedagógica que pudo haber formado generaciones de jóvenes que aprendieran los distintos campos del saber. Hoy en estos tiempos de profunda crisis quizás esa generación de jóvenes estarían produciendo para desarrollo del país.

Después se volvió a la enseñanza arcaica tradicional “de aprender de memoria” sin innovar ni estimular la creatividad del alumno.

Quizás si se hubiera seguido con este proyecto de transformación educativa la realidad del país sería otra.

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