Alarma en La Guaira: detectan la presencia de peligrosa “agua mala” y su picadura puede ser mortal (Video)

Carabela portuguesa, fragata portuguesa o falsa medusa. (Physalia physalis). | Foto: @xfisherman79

 

“Una belleza peligrosa”, así describió el usario en instagram “xfisherman79” al encontrarse una “agua mala” en las costas venezolana.

La apariencia de la carabela portuguesa es similar a la de una medusa pero técnicamente no lo es. Ya que de hecho es un conglomerado de organismos que cooperan como una colonia para poder sobrevivir, describió el capitán José Linares.





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Pescador Deportivo explica que “tienen un tamaño aproximado de entre 15 y 30 centímetros de aspecto y tacto gelatinoso y con una forma que bien pareciera un barco. Y es que la “bolsa” que forman de color azulada con algunos bordes rosados y lilas que las hace lucir tan hermosas guarda en su interior nitrógeno, oxígeno y argón y sobresale por el agua unos 15 centímetros. Pero por debajo del agua, dispone de muchos tentáculos que pueden alcanzar los 10 metros de longitud“.

Su movimiento lo realizan a través de las corrientes marinas, dejándose llevar por ellas mientras los tentáculos se mueven a sus anchas por debajo del agua.

“A través de sus tentáculos, las carabelas portuguesas inoculan un veneno bastante fuerte, en la mayoría de los casos no mortal, pero sí suficiente para paralizar a sus presas y poder alimentarse de ellas. Este veneno está en cada centímetro cuadrado de esos tentáculos, provisto de una toxina hecha con péptidos y estructuras proteínicas”, detalló el Guaireño.

Linares alertó que “en un ser humano, la picadura de las carabelas portuguesas producirá desde síntomas leves a otros más graves, como vómitos, dolor abdominal fuerte, sensación de quemazón en la zona donde ha picado. En los casos más extremos, podría haber problemas que desemboquen en la muerte por paro cardíaco. Muchas de las lesiones con estás falsas medusas suceden cuando los bañistas nadan en las playas y accidentalmente se topan con ellas, así como también cuando los niños que al desconocer el peligro que estás representan tratan de manipularla cuando las consiguen en las orillas o varadas en la arena”.

Lo más recomendable es no tocarlas y alejarse de ellas.