Bolsonaro negó que su visita a la embajada de Hungría en Brasil sea un crimen

Bolsonaro negó que su visita a la embajada de Hungría en Brasil sea un crimen

Fotografía de la Embajada de Hungría este lunes en Brasilia (Brasil). EFE/ Andre Borges

 

 

El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, negó este lunes que haber dormido un par de días en la embajada de un Hungría, donde se hospedó poco después de que le fuera retenido su pasaporte por la Policía Federal, sea un crimen.





Según el diario The New York Times, Bolsonaro se refugió entre el 12 y 14 de febrero en la Embajada de Hungría en Brasilia, cuatro días después de que la Policía Federal lanzara una operación contra él y su círculo más próximo por intentar un golpe de Estado contra el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

“Por ventura dormir en la embajada, hablar con el embajador, ¿hay algún delito en eso? Dejen de perseguir”, dijo el exmandatario en declaraciones a periodistas a la salida de un evento de promoción política de su esposa, Michelle Bolsonaro, en São Paulo.

El líder ultraderechista no quiso comentar más sobre el asunto del que antes se habían pronunciado sus abogados, que afirmaron que el expresidente brasileño había estado en la sede diplomática como “invitado” y para hablar de política con autoridades de ese país, y que cualquier otra interpretación, como pedir asilo, es “ficción”.

La noticia ha llevado a que la Corte Suprema de Justicia diera un plazo de 48 horas a Bolsonaro para explicar su estadía en la misión diplomática y a que la cancillería llamara a consultas al embajador húngaro, Miklós Halmai.

En la operación policial del 8 de febrero contra acusados de haber participado en una trama golpista contra Lula fueron detenidas varias personas de la máxima confianza de Bolsonaro, a quien impuso además una serie de medidas cautelares Entre ellas, le confiscaron el pasaporte, le impidieron salir del país y le prohibieron mantener contacto con otros investigados dentro del proceso sobre la trama que intentó anular las elecciones presidenciales de 2022, que ganó el progresista Lula, y mantener en el poder a Bolsonaro.

El expresidente consta apenas como investigado en esta causa, aunque su futuro judicial se ha complicado después de los reveladores testimonios a la Policía de Marco Antonio Freire Gomes y Carlos Baptista Júnior, excomandantes del Ejército y la Aeronáutica.

Ambos declararon que se reunieron varias veces con Bolsonaro y sus asesores más próximos, y que estos les invitaron a apoyar su plan para dar un golpe, que incluía intervenir el Tribunal Superior Electoral, decretar un estado de sitio y hasta detener jueces, así como al jefe del Congreso.

EFE