Luis Barragán: Tudela y Quirós

Luis Barragán: Tudela y Quirós

Alberto Quirós (izq) y Rafael Tudel (der) en el año 1969 | Fotos cortesía

 

Muy natural que hubiese reconocidos expertos petroleros de clara vocación pública en la Venezuela del siglo XX, pero demasiado contranatural que no se sepa de ellos en el presente, al menos, con la frecuencia de antes. Por supuestísimo, la (auto)censura imperante contribuye a un fenómeno que es de cautela e inhibición frente a cualquier incomprensión o malentendido oficial, privando al debate político de una perspectiva que le es fundamental.

Brevísima digresión, con las muy honrosas excepciones, la tecnocracia no suele arriesgar en demasía. De críticas muy encapilladas, tratamos de una elegante desafección política.





Referido en anteriores ocasiones, parlamentarios, académicos y periodistas destacaron en el tratamiento ágil, informado y creador de una materia que suscitaba el interés nacional. E, incluso, en el sector privado de la economía sobresalieron empresarios y ejecutivos que cuidadosamente se pronunciaban, e, inevitable, se hicieron cada vez más visibles en la opinión venezolana.

Fueron varios los casos, pero deseamos llamar la atención de un par de nombres que posiblemente no tengan equivalente en la actualidad: Rafael Tudela Reverter y Alberto Quirós Corradi. Ambos, pasaron de una actividad tan específica y exigente, como la del negocio petrolero, a otra inexorablemente política que no requirió de una concreta militancia partidista para proyectarse responsablemente.

Por lo pronto, constatamos que de Tudela y Quirós se supo siempre, extraordinariamente competentes en el desempeño de una competitiva empresa nacional de producción y comercialización del crudo, en un caso, y en la alta gerencia de una transnacional decisiva en el mercado, en el otro. Y tales circunstancias no constituyeron obstáculo alguno para contribuir a la delicadísima transición que siguió a la nacionalización de la industria del petróleo en nuestro país; por cierto, del uno, ya se sabía desde más de una década atrás, mientras que del otro, es nuestra impresión, comenzó a saberse a finales de los sesenta del veinte, gracias al ascenso a gerente de Comercio de la Shell en reemplazo de Lord Gorell, a través de la revista Semana y probablemente de Leonardo Montiel Ortega, ejecutivo de la revista, anteriormente director de Industrias del ministerio de Fomento y novel diputado urredista (1969).

Hablar de petróleo significó hablar de la política petrolera, e incursionar en ámbitos que se presumían ajenos: la política, sin ambages. Tudela ejerció como diputado independiente por varios períodos, y Quirós la dirección de un importante diario, como El Nacional de Caracas.

Esto es, abordar la política con un único complejo de culpa: el de no respetar su naturaleza y límites. Caso contrario, las consecuencias siempre son lamentables.