
El Atlético de Madrid firmó una remontada histórica en la Liga de Campeones, superando al Bayer Leverkusen en un partido que pareció perdido tras la expulsión de Pablo Barrios y el gol de Piero Hincapié antes del descanso.
A pesar de comenzar la segunda mitad con un hombre menos y en desventaja en el marcador, el conjunto rojiblanco resurgió de las cenizas, liderado por un Julián Álvarez inspiradísimo, quien anotó un doblete para sellar una victoria agónica.
Desde el minuto 24, cuando Barrios fue expulsado por una entrada imprudente, el panorama se tornó sombrío para el Atlético. La roja directa parecía presagiar un destino inevitable contra un Leverkusen que ya había marcado por medio de Hincapié al borde del descanso, tras una jugada que desbordó a la defensa local. Sin embargo, la respuesta del Atlético en la segunda parte fue imparable.
El equipo de Diego Simeone salió al campo con renovada ambición, y en el minuto 52, Julián Álvarez emparejó el marcador tras una excelente jugada en la que el argentino mostró su gran capacidad de desmarque y definición.
El Metropolitano, aclamando cada paso de su equipo, vibró con fuerza cuando, en el minuto 89, Álvarez apareció nuevamente para marcar el gol de la victoria tras una asistencia de Antoine Griezmann. Un gol que desató la locura en las gradas y culminó una remontada que parecía imposible.
El Bayer Leverkusen, que había dominado gran parte del partido, perdió el control tras el empate y terminó el encuentro con 10 jugadores debido a la expulsión de Hincapié por doble amarilla.
El Atlético, por su parte, con un espíritu indomable, no dejó escapar la oportunidad de dar la vuelta a la situación y mantenerse en la lucha por la clasificación.
Con esta victoria, el Atlético de Madrid suma 15 puntos en la Liga de Campeones, acercándose a los puestos de clasificación y dejando claro que, con fe y determinación, nada está perdido hasta el último minuto.
EFE
