
La falta de independencia y autonomía de los poderes públicos sigue siendo el obstáculo del ciudadano que claman justicia.
lapatilla.com
El ex parlamentario abogado defensor DDHH y coordinador de la defensa por los derechos civiles Rafael Narváez manifestó que lo más grave y dañino para los derechos civiles y políticos al igual que las garantías constitucionales es cuando existe un sistema de justicia con militancia política sometido a disciplina partidista que usa todo su poder en alianza con los cuerpos elites de seguridad del Estado para callar las diferencias y limitar el derecho a manifestar pacíficamente como lo establece nuestra CRBV en su Art 68 actuando sin miramientos para cometer atrocidades y accionar con represión ejecutando detenciones arbitrarias, ocultando información del paradero a sus familiares por espacio de tiempo de más de una semana.
«A esto se le suma los tratos crueles e inhumanos con torturas en los centros de detención como el Helicoide » cuna de la tortura » y otros que permanecían clausurados como Tocorón, Tocuyito que después fueron abiertos para albergar adolescentes que alzaron su voz en reclamo de la soberanía popular que se expresó a través del voto el pasado 28 de julio» afirmó Narváez
Y aseguró «Esta conducta de nuestro sistema de justicia al desechar todas las atribuciones , facultades y competencia establecidas en la CRBV que son de obligatorio cumplimiento lo convierten en el adversario más letal de los derechos humanos de toda nuestra sociedad» .
Estamos en presencia de un Estado que siempre está enarbolando las banderas de la Paz, pero ejecuta políticas represivas acompañándose del uso de componentes militares , cuerpos de seguridad del Estado para silenciar con represión y detenciones los reclamos justos de ciudadanos y dirigentes políticos al igual que periodista que asumiendo el libre ejercicio del periodismo fueron a parar a la cárcel , de manera que el camino de la paz no se construye con cárcel por el contrario se inicia el camino con tolerancia y justicia imparcial finalizó el abogado penalista .
