
Donald Trump recibirá en la Casa Blanca al rey Abdalá II de Jordania y al presidente de Egipto, Abdelfatah El-Sisi, para avanzar en su iniciativa sobre Gaza, que implica desplazar a cerca de 2 millones de palestinos, tomar el control territorial de la Franja e iniciar un proceso de reconstrucción que demoraría 15 años.
Abdalá II y El-Sisi tienen previsto arribar la semana que viene a Washington para sus encuentros bilaterales en el Salón Oval, pero ya anticiparon desde Amman y El Cairo que no comparten el proyecto geopolítico del presidente de Estados Unidos.
La posición de Jordania y Egipto es apoyada por Arabia Saudita, que es una pieza clave en la iniciativa de Trump. El líder republicano considera que Riad puede compensar el poder regional de Iran a través de un acuerdo diplomático con Israel, una hipótesis de trabajo que es rechazada por Mohamed bin Salmán, primer ministro saudí.
Bin Salman le adelantó a Stevie Witkoff -enviado de Trump para Medio Oriente- que sólo haría un acuerdo con Israel, si Benjamín Netanyahu reconoce la existencia del estado palestino. En las actuales circunstancias, con el plan para Gaza que ayer anunció Trump, esa posibilidad no existe.
Avalado por el premier israelí, la Casa Blanca propuso terminar con Gaza como parte de Palestina, y convertir a la Franja en un balneario sobre las costas del Mediterráneo. “Estados Unidos tomará el control de la Franja de Gaza y nosotros también haremos un trabajo allí”, aseguró Trump.
La propuesta de Trump sobre Gaza fue avalada por Netanyahu, que no paraba de sonreír frente a los periodistas que ocuparon el Salón Este de la Casa Blanca. El premier israelí regresará a Jerusalén con el respaldo explícito de Estados Unidos, pero eso no implica que el conflicto con Hamas haya terminado.
Al contrario.
“La iniciativa de Trump es una receta para crear caos y tensión en la región. Nuestro pueblo en Gaza no permitirá que estos planes se hagan realidad”, afirmó Sami Abu Zuhri, vocero de la organización terrorista.
Y añadió: “Lo que se necesita es el fin de la ocupación y la agresión contra nuestro pueblo, no expulsarlo de su tierra”.
