
Este viernes 7 de febrero, el régimen de Cuba condenó la reciente confiscación de un nuevo avión del régimen venezolano por parte de Estados Unidos, calificándolo como un «acto de piratería moderna».
La aeronave, un Dassault Falcon 2000EX propiedad de la estatal Pdvsa, fue incautada en República Dominicana bajo el argumento de que violaba las leyes de control de exportaciones y sanciones estadounidenses.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, expresó su rechazo a la acción a través de redes sociales, señalando que este hecho «refleja el compromiso de EEUU con la Doctrina Monroe» y aseguró que esto representa una «violación del derecho internacional».
En la misma línea, el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, criticó al secretario de Estado, Marco Rubio, acusándolo de actuar como el «sheriff» de América Latina con medidas arbitrarias.
La confiscación ocurrió el jueves en un aeropuerto de Santo Domingo, donde la aeronave permanecía retenida desde 2024.
Rubio aseguró que el avión era utilizado para evadir sanciones y lavar dinero, mientras que el Departamento de Justicia de EEUU, argumentó que fue adquirido en 2017 y mantenido con piezas estadounidenses, lo que infringiría las regulaciones de exportación.
Este es el segundo avión venezolano incautado en los últimos cinco meses. En septiembre pasado, la administración de Joe Biden también confiscó otra aeronave vinculada al régimen de Nicolás Maduro, que estaba en República Dominicana por mantenimiento.
EFE
