
En medio de crecientes preocupaciones por la posibilidad de que agentes de inmigración realicen inspecciones en autobuses escolares, las autoridades de Texas han asegurado a los padres de familia que ni los estudiantes ni los vehículos escolares serán blanco de estas acciones. Según informó Newsweek, esta aclaración surge tras la difusión de un memorando emitido por el Distrito Escolar Independiente de Alice (Alice ISD), que advertía sobre la posibilidad de que agentes de la Patrulla Fronteriza abordaran autobuses escolares para realizar verificaciones migratorias durante viajes relacionados con actividades extracurriculares.
El superintendente del distrito, Anysia Treviño, confirmó en una carta dirigida a los padres que, tras comunicarse con autoridades federales, se les aseguró que los autobuses escolares y los estudiantes no serían objeto de inspecciones migratorias. “Es nuestro entendimiento que miembros clave de la Patrulla Fronteriza han indicado que los autobuses escolares y los niños no serán objetivos”, señaló Treviño en el documento, destacando que la seguridad de los estudiantes sigue siendo la prioridad del distrito.
Por su parte, un portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) explicó a Newsweek que las operaciones en los puntos de control fronterizos son herramientas esenciales para garantizar la seguridad nacional, pero subrayó que estas inspecciones no incluyen a autobuses escolares ni a estudiantes en actividades académicas o extracurriculares.
Preocupaciones en un contexto de políticas migratorias más estrictas
El contexto de estas preocupaciones se enmarca en el endurecimiento de las políticas migratorias implementadas bajo la administración del presidente Donald Trump, quien asumió su segundo mandato en enero. Según detalló Newsweek, una de las primeras acciones de Trump al regresar a la Casa Blanca fue revertir una política que limitaba las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en lugares considerados “sensibles”, como escuelas, hospitales y templos religiosos.
Esta decisión ha generado inquietud entre padres y educadores, especialmente en comunidades cercanas a puntos de control de la Patrulla Fronteriza. En el caso de Alice ISD, un distrito con aproximadamente 4.500 estudiantes, de los cuales el 92% son de origen hispano, la posibilidad de que los autobuses escolares fueran detenidos en estos controles fronterizos causó alarma. Aunque no se han reportado incidentes de este tipo, el memorando inicial buscaba preparar a las familias para posibles escenarios durante los viajes de los estudiantes fuera de la región.
