
Entre las 18.30 y las 19, el martes 9 de julio de 2024, los vecinos de Ashlyn Close, un tranquilo cul de sac en Bushey, al norte de Londres, en Gran Bretaña, escuchan gritos desgarradores. Parecen alaridos de una chica pequeña. En el acomodado barrio de casas adosadas de ladrillo a vista, techo pizarra y ventanas de vidrio repartido y puertas blancas, habitualmente reina la calma. El valor de una propiedad en esta zona, donde no se registran hechos de inseguridad, ronda el millón de libras. Por unos minutos los aullidos cesan y retorna el silencio característico de lugar.
Por infobae.com
Pero ese día no será igual al resto.
A esa misma hora Hannah Hunt (28) manda un mensaje de texto desesperado a un amigo para que le envíe de inmediato ayuda a su domicilio. Hannah siente que se muere con eso clavado en el pecho. Ella misma con sus manos agonizantes, consigue llamar al 999 de emergencias: explica que su familia ha sido atacada, que estuvo atada, que les han disparado, que el agresor está todavía en la casa y que tiene muchísimo miedo de morir.
En los minutos que siguen los vecinos escuchan sirenas. Cuentan desde sus ventanas que llegan, uno a uno, dieciséis patrulleros y tres ambulancias. Sus jardines se llenan de policías corriendo desaforados con armas en sus manos. Gritan que todos se queden dentro de sus viviendas, que ni se les ocurra asomar sus cabezas. Hay también paramédicos entrando y saliendo de una de las casas. La de los Hunt. En eso oyen las aspas virulentas de un helicóptero que desciende en uno de los jardines generando un remolino endemoniado de pasto y plantas. Otro más se acerca por el aire buscando espacio entre las elegantes edificaciones.
El calmo cul de sac se ha convertido en un averno.
No demoran en saber por qué. Ha llegado el dueño de casa John Hunt (comentarista deportivo y de turf para la BBC y Sky) para descubrir que su mujer Carol (61) y dos de sus tres hijas, Louise (25) y Hannah (28), han sido víctimas de un aterrador ataque. Mortal.
Cupido se volvió un demonio asesino
Apenas ingresan, en el hall de entrada de la casa, hallan a Hannah. Tiene una flecha de ballesta incrustada en medio del pecho. Son las 19.10. Es ella quien los ha llamado, apenas si respira. En otro ambiente encuentran a Carol, su madre. Yace sobre un charco rojo con numerosas puñaladas de un cuchillo de carnicero de 25 centímetros. Está prácticamente muerta. Falta la menor de las hijas, Louise. La encuentran amarrada de pies y manos, con cinta adhesiva, a una silla. Tiene otro certero flechazo de ballesta. Es declarada muerta en la escena. Pocos minutos después, Hannah fallece. Son tres las víctimas fatales.
Acordonan el área. Los policías armados se dispersan por las casas adyacentes. Van, una por una, interrogando a los habitantes sobre lo que han visto. Preguntan, aconsejan quedarse dentro y piden las imágenes de todas las cámaras de seguridad.
Cazar al feroz homicida
La prensa no demora en enterarse. La ministra del interior, Yvette Cooper, admite estar impactada por la extrema violencia ejercida en los tres homicidios. Enseguida, en la mira de todos, se ubica el joven Kyle Marcus Clifford (26), el ex novio de Louise, cuya ruptura con la joven una semana antes ha sido muy problemática. No solo es lo que cuentan John Hunt y los allegados a las chicas. Quizá el mensaje (no divulgado) de Hannah antes de morir lo haya señalado. También están los posteos de Louise en las redes.
El detective Rob Hall de la unidad de delitos mayores solicita a los medios respetar el dolor de la familia y “dada la gravedad del incidente, pedimos que cualquiera que sepa dónde está Clifford se ponga en contacto con la policía de inmediato”.
La cacería del asesino está en marcha. Dura casi 24 horas. A las tres de la tarde del miércoles 10 de julio Kyle Clifford es hallado por la policía. Está escondido entre las lápidas del cementerio Lavender Hill, en Enfield (el área dónde siempre ha vivido), un vecindario también ubicado al norte de la ciudad de Londres. Está en su salsa, la muerte es lo suyo. Herido, no tiene fuerzas para dar batalla y se entrega. Se ha disparado a sí mismo con la ballesta. Sin embargo, sus lesiones autoinfligidas no ponen en peligro su vida. Lo retiran en una camilla y lo derivan a un hospital donde, en los próximos días, lo curan.
Al día siguiente se lleva a cabo el funeral de las Hunt en la capilla St. James, en Bushey.
John y su hija Amy, la mayor y la única que le queda, no tienen consuelo. John solo refiere: “La devastación que experimentamos no puede ser expresada en palabras”.
Prólogo de una tragedia
Kyle Clifford nació el 5 de abril de 1998 en Enfield y fue el tercero de cuatro hijos. Los pocos conocidos de su familia que se animaron a hablar sobre él dijeron que no había sido para nada un chico problemático y que siempre les había parecido normal y amable.
Curiosamente se supo que su hermano mayor, Bradley, lo había precedido en el mundo del crimen. Está preso y condenado a perpetua desde 2018. Bradley se convirtió en asesino mucho antes que Kyle cuando le quitó la vida a Soban Khan (18) e hirió a Jahsua Francis (19). Los dos adolescentes iban en moto y golpearon su Ford Mustang con una botella rompiendo uno de los espejos laterales del auto. Bradley enfurecido los persiguió y embistió con su vehículo. Los jóvenes volaron por el aire y Bradley se bajó del coche para seguir golpeando a Khan, quien estaba mortalmente herido, sobre el pavimento.
Kyle era muy unido a su hermano y quedó destruido por la condena. Él prometió ser distinto a los ojos de sus padres y tener un mejor futuro. En 2019 entró a servir en la Armada Británica como soldado de la Guardia de Dragones de la Reina donde estuvo durante casi tres años. Los reportes dejaron asentado que era un poco inmaduro para su edad y no demasiado inteligente. Terminó dejando la armada y, desde febrero de 2023 hasta julio del mismo año, trabajó en la instalación de sistemas de seguridad y anti-incendios. Kyle no tenía antecedentes penales de ningún tipo, pero sus crímenes serían infinitamente más perturbadores que el de su hermano.
En casa del matrimonio Hunt la familia se componía con tres hijas mujeres: Amy, Hannah y Louise. Hannah trabajaba como esteticista y Louise, la menor del trío, se reveló con una faceta emprendedora. Hacía un tiempo que había puesto una peluquería canina llamada Groom and Glow con la que había cosechado muchos clientes y le iba muy bien.
Louise había empezado a salir con Kyle Clifford antes de la Navidad de 2023. En abril de 2024 ella decidió dar un paso más en la relación y lo presentó formalmente a su familia. Todo parecía genial.
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